Santo Domingo.- Dos años después del fallecimiento de Alfredo Pulinario Linares, conocido popularmente como “Cambita”, su legado sigue siendo un faro para el sector transporte en República Dominicana. Dirigentes choferiles destacan que la huella imborrable dejada por Cambita con la implementación de corredores y modernización del sistema de transporte mantienen viva su visión de país.
Con motivo del segundo aniversario de su partida física, familiares, dirigentes y colaboradores de la Central Nacional Movimiento Choferil del Transporte (Mochotran) resaltaron el impacto que tuvo Cambita en el transporte público dominicano. Considerado uno de los líderes más influyentes del sector durante más de cinco décadas, su influencia sigue siendo determinante.
“Hoy se cumplen dos años de la partida física de mi padre y, aunque el tiempo ha seguido su curso, el dolor de su ausencia permanece intacto en nuestros corazones”, expresó con evidente emoción Alfredo Pulinario Mariot, hijo del líder fallecido.
Durante su trayectoria, Cambita promovió profundas transformaciones en el transporte público, luchando por mejores condiciones para los conductores, fomentando la capacitación del personal y apostando por la modernización del sistema de movilidad urbana. Su liderazgo fue determinante para la creación y consolidación de Mochotran, organización que se convirtió en un referente del transporte de pasajeros en el país.
Entre las iniciativas más emblemáticas inspiradas en su visión figuran los corredores Charles de Gaulle y Winston Churchill, proyectos que marcaron un antes y un después en la movilidad urbana al incorporar modernos autobuses y facilitar la integración con los sistemas de transporte masivo.
Tras su fallecimiento, la presidencia de Mochotran pasó a manos de Tito Cambita, quien ha dado continuidad a los proyectos impulsados por su padre y ha promovido nuevas iniciativas orientadas al fortalecimiento del transporte de pasajeros.
Dirigentes y afiliados de la organización sostienen que la influencia de Cambita permanece presente en cada avance alcanzado por el sector y afirman que su legado continúa siendo una guía para las transformaciones que experimenta el transporte dominicano. “Cambita no solo dejó una institución; dejó una visión que sigue moviendo al país”, expresan quienes compartieron su trayectoria y hoy mantienen vivo el proyecto que impulsó durante gran parte de su vida.




