|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
Termina la misión militar contra ISIS después de 12 años y comienza una nueva etapa de seguridad bajo liderazgo iraquí
BAGDAD. — Estados Unidos completó este miércoles la retirada de sus tropas y equipos militares de Irak, poniendo fin a una misión de 12 años contra el Estado Islámico (ISIS) y cerrando una etapa de presencia militar estadounidense que se remonta a la invasión de 2003.
El Pentágono confirmó que las últimas fuerzas estadounidenses y de la coalición abandonaron la base aérea de Erbil, en la región autónoma del Kurdistán iraquí. Con ello concluyó formalmente la misión Operation Inherent Resolve en territorio iraquí.
El portavoz principal del Departamento de Defensa, Sean Parnell, calificó la retirada como la culminación de una campaña que permitió derrotar a ISIS como fuerza militar organizada en Irak.
La salida forma parte de la transición acordada entre Washington y Bagdad hacia una relación bilateral de defensa, mientras las fuerzas de seguridad iraquíes asumen la responsabilidad directa de las operaciones contra grupos extremistas dentro del país.
IRAK ASUME EL CONTROL DE SU SEGURIDAD
El primer ministro iraquí, Ali al-Zaidi, presentó la salida de las tropas estadounidenses como un paso hacia una mayor soberanía nacional.
El gobierno iraquí había establecido el 30 de septiembre de 2026 como fecha definitiva para concluir la misión de la coalición internacional y completar la salida de sus fuerzas.
A partir de esta nueva etapa, las fuerzas de seguridad iraquíes, incluidas las unidades kurdas, tendrán un papel central en la lucha contra cualquier intento de reorganización de ISIS dentro del país.
DEL 2003 A LA LUCHA CONTRA ISIS
La presencia militar estadounidense en Irak comenzó con la invasión de 2003, que provocó la caída del gobierno de Saddam Hussein.
Las tropas estadounidenses se retiraron en 2011, pero regresaron en 2014, después de que ISIS conquistara amplias zonas de Irak y Siria.
La campaña militar logró recuperar los territorios que el grupo había controlado y, en 2017, Irak declaró la derrota territorial de ISIS. Sin embargo, Estados Unidos mantuvo tropas en el país para apoyar, entrenar y asesorar a las fuerzas iraquíes y evitar un resurgimiento del grupo.
UNA NUEVA ETAPA EN MEDIO DE TENSIONES REGIONALES
La retirada estadounidense ocurre mientras Medio Oriente atraviesa una etapa de fuertes tensiones, particularmente por el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Aunque la misión en Irak terminó, la operación de la coalición contra ISIS no desaparece completamente de la región. El cuartel general de la Combined Joint Task Force–Operation Inherent Resolve fue trasladado a Jordania, desde donde continúa la misión contra ISIS en Siria junto con fuerzas asociadas.
La salida también genera interrogantes sobre el equilibrio de seguridad en Irak, especialmente por la presencia de grupos armados respaldados por Irán y por la capacidad de las autoridades iraquíes para mantener bajo control a todas las fuerzas que operan en su territorio.
FIN DE UNA PRESENCIA MILITAR HISTÓRICA
Con la salida de las últimas tropas, Estados Unidos cierra un capítulo militar que comenzó hace más de dos décadas con la invasión de Irak y que posteriormente se transformó en una campaña internacional contra ISIS.
Washington y Bagdad pasan ahora a una relación basada principalmente en cooperación y seguridad bilateral, mientras Irak asume el control de sus operaciones de seguridad internas.




