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Por: Anulfo Vargas Vásquez
Nueva York. — Un número creciente de restaurantes hispanos en el área de Manhattan Valley está cerrando sus puertas, debido al alto costo de la renta comercial y a las crecientes primas de seguros, generando preocupación entre comerciantes y residentes de este histórico sector de la ciudad.
Los dueños de restaurantes señalan que las pólizas de seguro contra incendios y otros seguros comerciales exigidos por los propietarios de los edificios y por las autoridades —incluido el Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY) con sus estrictos requisitos de seguridad— se han vuelto prohibitivos. Ese tipo de cobertura es parte de los seguros de propiedad comercial que protegen contra daños por fuego y otros riesgos, pero su costo en una ciudad como Nueva York puede ser muy alto dependiendo de factores como la ubicación, tamaño del local, materiales de construcción y la evaluación del riesgo de incendio.
Especialistas en seguros comerciales explican que una póliza integral para restaurantes en Nueva York —que combina responsabilidad civil general, seguro de propiedad (incluido contra incendios) y compensación a empleados— puede costar entre $3,000 y $6,000 anuales, o entre $250 y $500 por mes, dependiendo del tipo de cobertura y alcance de riesgos cubiertos.
Además, sólo asegurar la propiedad y el contenido comercial contra daños como incendios puede implicar promedios de alrededor de $800 a $3,000 al año, variando según la zona y el valor de los bienes asegurados.
En muchos casos, si el edificio tiene viviendas en los pisos superiores —una configuración común en Manhattan Valley— las primas aumentan aún más, ya que las aseguradoras consideran mayor el riesgo financiero y legal del local.
Al mismo tiempo, diversas compañías aseguradoras que operan en la ciudad —entre ellas HISCOX LLC, BIBERK, The Hartford, ERGO, BERXI y Farmer Brown— han ajustado sus tarifas al alza, reflejando la percepción de mayor riesgo y litigiosidad en este mercado.
La combinación de rentas comerciales elevadas, gastos operativos crecientes y seguros más caros ha creado una presión insostenible para muchos propietarios de restaurantes hispanos, quienes poco a poco están siendo desplazados. En su lugar, nuevos negocios de comida asiática —incluyendo restaurantes como Koo Thai, Mala Town y Anar Indian Cuisine — han ocupado estos espacios, ofreciendo menús con precios competitivos, como platos principales alrededor de $13.99, cervezas a $6 y
vinos por $9, atrayendo a una clientela diversa.
Propietarios y miembros de la comunidad hispana lamentan que esta transformación signifique no solo el cierre de negocios, sino también la pérdida de patrimonio cultural y social que estos restaurantes han representado para el vecindario por décadas.


