Nueva York.- En la Ciudad de Nueva York, trabajadores del sector de la salud se manifestaron este miércoles para denunciar una escasez de personal especializado en cuidados médicos tras la eliminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) que protegía a inmigrantes haitianos.
“De un día para otro, compañeros de trabajo desaparecen de nuestros pasillos sin siquiera tener la oportunidad de despedirse o tener un cierre. Eso afecta tanto la moral del equipo como la atención que reciben los pacientes”, comentó Rachel Jones, directora de enfermeras del centro médico Maimonides.
Ese vacío llevó a enfermeras de la Asociación de Enfermeras del Estado de Nueva York a protestar este miércoles contra el fin del TPS para haitianos. Dicen que la medida agravará la escasez de personal en hospitales.
Al llamado se unieron la fiscal general de Nueva York, Letitia James, y otros funcionarios, quienes pidieron al gobierno federal revertir la medida.
“En medio de esta crisis, esto también afectará nuestra economía. Esto no es justicia. Esto es crueldad”, declaró la Fiscal General de Nueva York, Letitia James.
Tras un fallo de la Corte Suprema, el Departamento de Seguridad Nacional puso fin oficialmente al TPS para Haití el pasado 27 de julio.
La administración Trump sostiene que el TPS fue una medida temporal y que las condiciones en Haití ya no justifican mantener el programa. Una versión que muchos no compran.
“Muy peligroso. Hasta el gobierno de nosotros le ha dicho a los americanos que no vayan allá. Y mientras estamos echando a las personas que están trabajando en este país, que han estado aquí por décadas, con protección. Es algo totalmente injusto e innecesario”, dijo la concejal Alexa Avilés.
La decisión afecta a unas 350 mil haitianos con TPS en Estados Unidos.
Según la Alianza Nacional de Trabajadores del Hogar, en el país, unos 13 mil beneficiarios haitianos del TPS trabajan como asistentes de enfermería y otros 8 mil como cuidadores.
En Nueva York, el segundo estado con más haitianos, la Asociación de Proveedores de Atención Médica del Estado estima que más de 25 mil haitianos perdieron autorización para trabajar, incluidos 5 mil cuidadores de salud a domicilio y 2 mil asistentes de enfermería.
En Florida, el estado con la mayor población de haitianos, hasta 35 mil trabajadores haitianos quedan fuera del sistema de salud.
“La decepción ni siquiera alcanza para describir lo que sentimos”, dijo una enfermera que desestimó identificarse.
Aunque el TPS ya llegó a su fin, los manifestantes insisten en que el gobierno federal aún puede encontrar una solución para los inmigrantes afectados.




