La Línea de la Concepción.- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, celebró este miércoles la eliminación de los controles fronterizos entre España y Gibraltar, un hecho que calificó como el cierre de una «herida abierta» que durante décadas afectó a miles de trabajadores y familias de ambos lados de la frontera.
El acto simbólico se llevó a cabo en la verja que separaba a La Línea de la Concepción del territorio británico de Gibraltar, con la participación del ministro principal gibraltareño, Fabian Picardo, tras la entrada en vigor del acuerdo de libre circulación alcanzado entre la Unión Europea y el Reino Unido después del Brexit.
Desde la medianoche del martes al miércoles, peatones y vehículos comenzaron a cruzar el paso fronterizo sin someterse a controles, marcando un cambio histórico para una de las fronteras más emblemáticas de Europa.
Sánchez destacó que la eliminación de la verja representa «el último muro de Europa continental» y aseguró que el acuerdo abre una nueva etapa de prosperidad compartida para el Campo de Gibraltar.
El nuevo régimen integra a Gibraltar en las normas del espacio Schengen, facilitando el tránsito diario de unas 15,500 personas que trabajan en el territorio británico y residen en España.
Gibraltar, con una población cercana a los 40,000 habitantes, depende en gran medida de la mano de obra procedente de España. La eliminación de los controles reducirá los tiempos de espera y fortalecerá la actividad económica en ambos lados de la frontera.
Las autoridades consideran que el nuevo modelo impulsará el comercio, el turismo y la movilidad laboral, beneficiando a miles de familias de la región.
La frontera fue cerrada en 1969 por el régimen del dictador Francisco Franco, luego de que Gibraltar votara en referéndum permanecer bajo soberanía británica. El cierre se prolongó durante 13 años y provocó la separación de familias y la interrupción del flujo diario de trabajadores.
Aunque España cedió Gibraltar al Reino Unido mediante el Tratado de Utrecht de 1713, Madrid mantiene desde entonces su reclamación sobre la soberanía del peñón, un asunto que continúa siendo motivo de diferencias diplomáticas entre ambos países.




