Santo Domingo Norte, RD.- El rugido de los motores retumba entre la densa nube de polvo que asfixia la carretera Villa Mella-Yamasá. Bajo el sol inclemente de este convulso municipio, observo a los vehículos avanzar lentamente, atrapados en un sofocante embotellamiento que por momentos amenaza con paralizar por completo el tránsito.
Inicié, junto a un equipo de El Nacional, un recorrido para constatar el avance de los trabajos en la extensión del Metro hacia Villa Mella. Transitamos un camino que alternaba entre tramos de tierra arcillosa y trechos de asfalto deteriorado, flanqueado por una larga hilera de vigas e imponentes columnas de hormigón destinadas a sostener los rieles del tren.
A nuestro alrededor, un convulso ir y venir de vehículos se abría paso a duras penas, atrapados entre nubes de polvo y el sofocante laberinto de los desvíos provisionales. Los trabajos de extensión de la Línea 1 del Metro hacia Punta, Villa Mella, iniciaron formalmente en marzo de 2024.
Transitamos un camino que alternaba entre tramos de tierra arcillosa y trechos de asfalto deteriorado, flanqueado por una larga hilera de vigas e imponentes columnas de hormigón destinadas a sostener los rieles del tren. Sin embargo, al caminar por el trayecto, percibo un panorama donde escasea la maquinaria pesada en movimiento. Solo en una de las columnas se observa a varios hombres con chalecos reflectivos trabajando.
Camino entre pequeños negocios informales y converso con Manuela de la Cruz, una vendedora de empanadas que cuenta cómo se pasa el día limpiando sin cesar su vitrina de cristal debido al polvo que se acumula. Me asegura que las ventas han caído drásticamente desde que empezó la construcción.
“Mire, por aquí el paso peatonal es casi nulo. Nadie quiere andar a pie por el polvo si hay sol, o por el lodo si llueve. Además, los trabajadores que al principio nos compraban, ya casi ni se ven”, enfatizó De la Cruz.
El proyecto contempla, según el cronograma de ejecución, una inversión aproximada de 187 millones de dólares y un plazo de ejecución proyectado en 36 meses. No obstante, al conversar con los choferes de carros públicos, el sentimiento generalizado es que los avances apenas son perceptibles en la rutina diaria.
Mientras me desplazo a lo largo del viaducto en desarrollo, constato que las maniobras operativas generan cuellos de botella interminables a toda hora en la concurrida vía, a pesar de que no se esté trabajando en su totalidad. La obra contempla apenas 2.5 kilómetros de viaducto elevado hacia la zona de Punta, pero el impacto vial resulta desproporcionado.
Los comerciantes denuncian que los clientes prefieren evitar la zona debido a las interminables filas de vehículos que congestionan el tramo diariamente. “A mí me gusta ese lema que usan mucho: “Hoy tapones, mañana soluciones”. Pero, para serle honesto, lo que queremos es que terminen esta obra. Ese Metro le cambió la vida a muchísima gente cuando llegó a Villa Mella; ahora tenemos la fe puesta en Dios y en el presidente de que nos cambie la vida a los que vivimos en Punta”, expresa Juan Isidro Lorenzo.
El plan institucional contempla dos nuevas estaciones estratégicas para responder a la creciente demanda de transporte en Santo Domingo Norte. La OPRET (Oficina para el Reordenamiento del Transporte) proyectó esta extensión como una solución audaz, segura y sostenible para miles de ciudadanos que sufren la congestión vial.
La nueva estación terminal incluirá una cochera operativa para el aparcamiento de trenes y vías de mantenimiento corto. Sin embargo, al observar el terreno asignado, la lentitud del movimiento de tierra genera serias dudas sobre el cumplimiento del cronograma oficial previsto.
“La opinión de nosotros respecto a la construcción de la extensión del Metro es que no le encontramos ni pie ni cabeza, porque tienen cerca de tres años trabajando. En principio construirían dos estaciones, pero ahora resulta que dicen en febrero solo van a inaugurar una”, sostuvo José Basilio Rosado, dirigente del transporte en Punta de Villa Mella.
Rosado señaló que, aunque se han reunido con representantes de las autoridades, hasta el momento no hay nada concreto. Advirtió además que, si bien la construcción de la primera línea del Metro de Santo Domingo desplazó al 60 % de los transportistas de la zona, esta nueva ampliación los desplazaría por completo.




