NUEVA YORK.-
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha condenado el incremento en la detención de buques con bandera de Panamá en puertos de China, argumentando que estas acciones impactan la soberanía panameña y generan una creciente preocupación en el comercio internacional.
El jefe de la diplomacia estadounidense alertó que tales medidas podrían constituir la utilización de instrumentos económicos para minar el estado de derecho en Panamá, nación a la que describió como un socio estratégico fundamental para el flujo comercial global.
El Gobierno panameño ha confirmado un aumento en estas detenciones, hecho que se produce tras la decisión de su Corte Suprema de anular la concesión portuaria a una empresa vinculada a Hong Kong, en un contexto de presiones provenientes de Washington.
Las acciones implementadas en puertos chinos no han derivado en confiscaciones, pero sí en retrasos operativos e inspecciones adicionales que impactan directamente la logística marítima.
Rubio enfatizó que las demoras a buques panameños tienen el potencial de desestabilizar las cadenas de suministro globales y acarrear un aumento de costos tanto para empresas como para consumidores.
De igual forma, el secretario resaltó que el fallo judicial panameño consolida la confianza internacional en la nación centroamericana como un atractivo destino para la inversión y los negocios.
Estados Unidos reiteró su firme apoyo a Panamá y manifestó su interés en profundizar la cooperación económica y en materia de seguridad con el país centroamericano.
Esta controversia se origina tras la anulación, efectuada el pasado 30 de enero, de la concesión otorgada a Panama Ports Company, filial de un conglomerado con sede en Hong Kong, acción que permitió al Estado panameño retomar el control de los estratégicos puertos de Balboa y Cristóbal.
Cabe recordar que, durante su segundo mandato, el entonces presidente Donald Trump ya había expresado preocupaciones sobre la influencia china en el Canal de Panamá, llegando incluso a sugerir la posibilidad de retomar su control.
Por su parte, el presidente panameño, José Raúl Mulino, ha reafirmado que la soberanía del canal no es objeto de debate y que la vía interoceánica permanecerá bajo control exclusivamente panameño.




