WASHINGTON.- El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció este miércoles que ha autorizado la realización de pruebas para detectar deficiencia de testosterona en el personal militar mayor de 30 años. La medida busca garantizar que los soldados mantengan niveles adecuados de la hormona y mejoren su desempeño físico.
La prueba se incorporará a la revisión médica obligatoria de las Fuerzas Armadas y forma parte de la estrategia de Hegseth para reforzar los estándares físicos del Ejército estadounidense, promoviendo mayores exigencias en la preparación de los efectivos.
En un video publicado en la red social X, el funcionario afirmó que, aunque Estados Unidos invierte importantes recursos en armamento y tecnología militar, «la ventaja táctica más decisiva siempre será el combatiente individual».
Desde que asumió el liderazgo del antiguo Departamento de Defensa, rebautizado como Departamento de Guerra, Hegseth ha impulsado una serie de cambios enfocados en elevar los requisitos físicos de los militares. Entre ellos, ha defendido la necesidad de recuperar lo que denomina el «más alto estándar masculino» y ha criticado la presencia de soldados con bajo rendimiento físico.
Además, el secretario ha promovido nuevas políticas relacionadas con la imagen y preparación del personal militar, al tiempo que ha restringido el acceso de la mayoría de los corresponsales de prensa al Pentágono.
De acuerdo con cifras del Departamento de Trabajo de Estados Unidos, únicamente entre el 10 % y el 15 % del más de un millón de integrantes del personal militar desempeña funciones de combate. La gran mayoría presta servicio en áreas de apoyo logístico, administración, atención sanitaria, construcción, mantenimiento y reparación, funciones consideradas esenciales para el funcionamiento de las Fuerzas Armadas.




