WASHINGTON.- El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este jueves una autorización temporal para que diversos países adquieran petróleo ruso que se encuentre en tránsito. La medida busca contener la escalada de los precios del crudo, en un contexto de tensiones globales provocadas por el conflicto en Irán.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, comunicó la decisión a través de su cuenta en la plataforma X, estimando que la eliminación de ciertas sanciones a Rusia podría facilitar la entrada de cientos de millones de barriles de petróleo al mercado global. Bessent detalló que las exenciones, que permitirán la venta y entrega mundial de todo el petróleo ruso actualmente cargado en buques, estarán vigentes únicamente hasta el 11 de abril.
Esta nueva disposición del Gobierno del presidente Donald Trump se produce después de que, en las últimas horas, los precios del barril de crudo superaran la barrera de los 100 dólares por unidad. La semana anterior, el Tesoro ya había concedido una autorización de 30 días a India para acceder a petróleo ruso varado en el mar, y ahora extiende esta medida de forma global.
La Administración Trump ha subrayado que, en teoría, el levantamiento de estas sanciones temporales no debería representar un beneficio significativo para Rusia. El presidente Trump aseguró este jueves que el incremento del precio del petróleo, atribuido a la guerra de Washington e Israel contra Irán y la interrupción del flujo en el estrecho de Ormuz, generaría “mucho dinero” para Estados Unidos debido a su producción nacional. Insistió en que su prioridad actual es desmantelar el programa nuclear iraní.
A través de su red social Truth Social, el mandatario afirmó: “Estados Unidos es, con diferencia, el mayor productor de petróleo del mundo, así que, cuando suben los precios del petróleo, ganamos mucho dinero”. Este pronunciamiento llega mientras el conflicto global genera creciente inquietud por la disrupción de las cadenas de suministro de crudo y gas. La subida de los precios del petróleo y gas incrementa la competitividad de los productores de hidrocarburos de extracción más compleja, como los de fractura hidráulica o arenas bituminosas en Estados Unidos y Canadá.


