Teherán.- Al menos cuatro personas murieron y otras siete resultaron heridas este viernes tras una nueva oleada de ataques militares de Estados Unidos contra territorio iraní, según informaron las autoridades de la República Islámica.
La agencia estatal iraní IRNA indicó que un ataque con misiles en la provincia de Juzestán, fronteriza con Irak, dejó cuatro fallecidos y cinco heridos durante la madrugada, elevando la tensión en una de las zonas estratégicas del país.
Este nuevo bombardeo se suma al registrado la víspera en la localidad de Shalamcheh, donde murieron dos personas y otras once resultaron heridas cerca de un importante paso fronterizo y comercial. Las autoridades iraníes señalaron que en las últimas dos semanas al menos diez personas han perdido la vida en la provincia de Juzestán como consecuencia de los ataques atribuidos a Estados Unidos.
Además, otro bombardeo alcanzó la ciudad portuaria de Bandar Abbas, donde dos personas resultaron heridas. En esa localidad se encuentra una de las principales bases navales de Irán, ubicada cerca del estratégico estrecho de Ormuz.
Teherán también denunció ofensivas contra una docena de ciudades y pueblos del país, aunque aseguró que esos ataques no dejaron víctimas fatales ni lesionados. El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó a través de la red social X que la última operación militar estuvo dirigida contra centros de mando iraníes y posiciones de vigilancia costera.
Según Washington, la campaña busca reducir la capacidad operativa de la Guardia Revolucionaria y garantizar la seguridad del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo. La escalada ocurre después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, diera por finalizada hace dos semanas la tregua alcanzada con Teherán en junio, al considerar que Irán incumplió los términos del memorando de entendimiento sobre el alto el fuego y las negociaciones del programa nuclear.
Desde entonces, Estados Unidos ha intensificado sus ataques contra territorio iraní, mientras que Teherán ha respondido con bombardeos dirigidos contra países aliados de Washington en el golfo Pérsico, entre ellos Kuwait, Baréin, Jordania y Catar.




