Washington.- El Departamento de Guerra de Estados Unidos anunció este domingo la intercepción de un petrolero en el océano Índico. Según las autoridades estadounidenses, el buque violaba el bloqueo impuesto a las operaciones de crudo relacionadas con Venezuela y Cuba en el Caribe e intentó evadir el cerco.
Las Fuerzas Armadas estadounidenses indicaron que “el buque intentó desafiar la cuarentena ordenada por el presidente Donald Trump, con la esperanza de escabullirse”.
En un comunicado, agregaron: “Lo seguimos desde el Caribe hasta el océano Índico, acortamos la distancia y lo neutralizamos. Ninguna otra nación tiene el alcance, la resistencia ni la voluntad para hacer algo así. Las aguas internacionales no son un santuario. Por tierra, mar o aire, te encontraremos y haremos justicia”.
El buque interceptado, identificado como el Veronica III y de bandera panameña por el sitio de rastreo Marine Traffic, es, según reportes de The New York Times, uno de aproximadamente 16 tanqueros sancionados que habrían intentado eludir el bloqueo estadounidense. Entre ellos, se menciona al Aquila II, interceptado por Washington el 9 de febrero también en el Índico.
Para evadir la vigilancia, el Veronica III, de acuerdo con The New York Times, habría asumido el nombre de ‘DS Vector’ y falseado sus coordenadas para simular estar frente a la costa de Nigeria.
Desde diciembre de 2025, Estados Unidos mantiene una “cuarentena” marítima sobre petroleros sancionados que operan con Venezuela, como parte de la llamada “Operation Lanza del Sur”. Esta iniciativa ha resultado en el abordaje o incautación de al menos ocho buques, y sus restricciones también abarcan los envíos de crudo a Cuba.
Trump también impuso aranceles a los países que suministren petróleo a la nación caribeña, una medida de presión que ha generado un impacto significativo en la economía de la isla.
El objetivo declarado de Washington es prevenir la venta de petróleo venezolano fuera de los canales autorizados y cortar las fuentes de ingreso a redes consideradas aliadas de Rusia, Irán y la propia Cuba.
Las Fuerzas Armadas estadounidenses reiteraron que “el Departamento de Guerra negará a los actores ilícitos y a sus testaferros la libertad de movimiento en el dominio marítimo”.


