WASHINGTON.-
Estados Unidos ha puesto en marcha una operación militar para retirar minas presuntamente iraníes del estratégico estrecho de Ormuz, una acción que busca redefinir la seguridad marítima global y el flujo del comercio energético.
Según informó el Comando Central de las Fuerzas Armadas (Centcom), dos destructores de la Armada estadounidense, el USS Frank E. Peterson y el USS Michael Murphy, ingresaron a la zona el sábado. Su misión es asegurar que la vía marítima quede libre de explosivos colocados por la Guardia Revolucionaria de Irán.
El Centcom indicó que este despliegue tiene como objetivo “establecer las condiciones” para abrir un nuevo corredor marítimo seguro. La iniciativa pretende restablecer el tránsito en uno de los pasos más importantes del mundo para el transporte de petróleo y mercancías.
El comandante del organismo, almirante Brad Cooper, afirmó: “Hoy hemos iniciado el proceso de establecer una nueva ruta marítima segura”. También adelantó que esta vía será compartida con la industria naviera internacional.
El estrecho de Ormuz había sido bloqueado por Irán en respuesta a la reciente escalada militar con Estados Unidos e Israel, lo que generó preocupación en los mercados globales debido a su impacto en el suministro energético.
Las autoridades estadounidenses confirmaron que en los próximos días se sumarán más recursos a la operación, incluyendo drones submarinos especializados en desminado, lo que subraya la magnitud y complejidad de la misión.
Este movimiento militar se produce en un momento de tregua temporal entre Washington y Teherán, naciones que han iniciado conversaciones de paz en Pakistán en un intento por reducir las tensiones regionales.
Por su parte, el presidente Donald Trump aseguró que la limpieza del estrecho está en marcha y destacó que la acción beneficiará a múltiples economías mundiales. No obstante, criticó a países aliados por su falta de participación activa en la reapertura de la ruta.
El estrecho de Ormuz es un punto neurálgico para la economía mundial, y cualquier alteración en su operatividad tiene repercusiones inmediatas en los precios del petróleo y la estabilidad geopolítica internacional.


