Madrid.- Un estudio publicado este martes en el European Heart Journal, la revista de la Sociedad Europea de Cardiología, señala que las personas que han sufrido un infarto tienen mayores niveles de micro y nanoplásticos en su sangre que el resto.
La investigación, de carácter observacional y pequeño tamaño, no permite concluir que estos compuestos sean causantes de los ataques al corazón, pero sí sugiere la existencia de un lazo entre ambos. Según la definición de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), los microplásticos miden entre 1 micrómetro (µm) y 5 milímetros (mm) y suelen ser más pequeños que un grano de arroz. Los nanoplásticos, en cambio, son aún más pequeños (entre 1 y 1.000 nanómetros), lo que los hace invisibles a simple vista.
Los microplásticos y nanoplásticos son partículas diminutas de plástico que se encuentran prácticamente en todas partes en el medio ambiente, incluido el aire que respiramos, el agua que bebemos y muchos de los alimentos que consumimos. En los últimos años, los científicos han comenzado a detectar estas partículas en tejidos y órganos humanos, lo que ha suscitado preocupación por sus posibles efectos en la salud.
Según Pasquale Paolisso, especialista de la Universidad Sapienza de Roma (Italia) y principal firmante del trabajo, se sabía muy poco sobre si estas partículas están presentes en la circulación coronaria o si factores ambientales como el tabaquismo y la contaminación atmosférica podrían influir en su presencia.




