Luxemburgo.- Los países miembros de la Unión Europea (UE) pidieron este martes a la Comisión Europea un estudio del impacto que tendrían las cláusulas de nación más favorecida (MFN), que obligan a los fabricantes a aplicar en cualquier país el precio más bajo ofrecido en otro mercado. Esta medida responde al temor de que la política de precios de la administración de Donald Trump lleve a las farmacéuticas a retrasar o retirar lanzamientos en Europa para no establecer un precio de referencia bajo que afecte sus ingresos en Estados Unidos.
Oliver Varhelyi, comisario europeo de Salud y Bienestar Animal, indicó durante una intervención en el Consejo de Sanidad celebrado hoy en Luxemburgo que espera tener los resultados «antes del verano».
Neofytos Charalambides, ministro de Sanidad de Chipre, advirtió que «las presiones externas no deben socavar el acceso de los pacientes a los medicamentos ni la sostenibilidad de nuestros sistemas sanitarios».
Los ministros alcanzaron un acuerdo sobre la directiva de la Ley de Biotecnología europea I, que moderniza las normas sobre microorganismos modificados genéticamente (MMG) y el procesamiento de órganos. Entre las modificaciones introducidas, se sustituyó el término «MMG de bajo riesgo» por «MMG elegibles para un procedimiento acelerado», limitando a diez años la validez inicial del consentimiento para comercializar un MMG y clarificando el régimen del uso autólogo de órganos en situaciones de urgencia.
La Comisión Europea defendió la extensión de los certificados complementarios de protección (SPC) de patentes biotecnológicas como condición necesaria para anclar la producción farmacéutica en Europa, argumentando que sin esa extensión «lo más probable es que estos productos nunca lleguen a Europa, solo cuando expiren las patentes». Varhelyi cifró el coste en 70 millones de euros por producto y año.
La ministra española de Sanidad, Mónica García, se mostró cauta al respecto: «España está estudiando la iniciativa» y necesita evaluar «todos los pros y todos los riesgos».
La presidencia chipriota presentó un informe de progreso sobre la revisión del reglamento de dispositivos médicos y de diagnóstico in vitro, con cuestiones pendientes sobre proporcionalidad y adaptación a la inteligencia artificial. El Parlamento Europeo prevé votar su posición a principios de 2027.
Los ministros recibieron información sobre el brote del virus Ébola Bundibugyo en África central y abordaron la Ley de Medicamentos Críticos, cuyo acuerdo provisional con el Parlamento Europeo se alcanzó el pasado 12 de mayo.




