Santiago de Chile, Chile.- El excaballero del cuerpo policial de Carabineros, Patricio Maturana, condenado por causar la ceguera de la actual senadora independiente Fabiola Campillai al disparar una bomba lacrimógena durante el estallido social de 2019, ha solicitado un indulto al nuevo Gobierno del ultraderechista José Antonio Kast. La noticia fue divulgada este miércoles por la prensa local.
La defensa del exuniformado, quien fue sentenciado a 12 años de prisión, presentó la solicitud ante el Ministerio de Justicia el pasado 12 de marzo, apenas un día después de la investidura presidencial de Kast.
“Mi representado no mantiene rencor alguno y decidió transformar su vida”, argumentó su defensa en el escrito, según reportes de la prensa local.
Hasta este miércoles, el documento aún no había llegado al despacho del ministro de Justicia, Fernando Rabat, quien deberá revisar el caso antes de informar al mandatario.
En una rueda de prensa, Rabat declaró: «Yo no conozco el texto de esa solicitud, pero nosotros vamos a analizar caso a caso cada una de las solicitudes».
Esta petición surge en medio de una intensa polémica, luego de que el Presidente Kast señalara que no descarta indultar a policías y militares condenados por presuntas violaciones a los derechos humanos durante la represión de las masivas protestas de 2019, el episodio más grave de movilización social desde el fin de la dictadura (1973-1990).
El estallido social, que derivó en dos procesos constituyentes fallidos, se caracterizó por una combinación de marchas pacíficas y episodios de violencia desmedida. Según datos recientes de la Fiscalía, dejó un saldo de alrededor de treinta muertos y miles de heridos, incluyendo más de 450 víctimas de trauma ocular.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) y diversas organizaciones de derechos humanos acusaron a las fuerzas de seguridad chilenas de cometer violaciones a los derechos humanos durante dicho periodo.
«Chile vivió un momento de violencia extrema que terminó con algunas personas indemnizadas por daños físicos y otras personas presas porque cumplieron con su deber, mandatado por el Estado», afirmó el exdiputado ultracatólico Kast en una entrevista el pasado 13 de marzo con el canal Tele13.
Maturana, apartado de Carabineros desde 2020 y quien fue visitado en prisión por el propio Kast el año pasado, fue condenado en 2022 por disparar a Campillai, provocándole la pérdida de visión, gusto y olfato, además de no prestarle ayuda.
El dictamen de la jueza Marcela Nilo estableció que la intención del excaballero «no fue usar el arma para dispersar o disuadir a la muchedumbre, sino que su propósito fue hacer daño».
Los hechos tuvieron lugar la tarde del 26 de noviembre de 2019 en San Bernardo, en la periferia de la capital, mientras la ahora parlamentaria se dirigía a su trabajo en una fábrica.
Campillai, de 42 años, se convirtió en un símbolo de la violencia policial y en las elecciones de 2021 fue la senadora más votada del país.
«Cumplir funciones de seguridad no significa dispararle en el rostro a alguien. Eso es un crimen y la Justicia así lo dictaminó», denunció la senadora la semana pasada tras las declaraciones del Presidente Kast.




