New York.-
Comer fuera de casa, ya sea para socializar o disfrutar de la gastronomía sin la preocupación de la limpieza, es una práctica extendida con múltiples beneficios. Sin embargo, esta experiencia puede conllevar ciertos riesgos para la salud si no se prestan atención a detalles específicos. La ingeniera en alimentos Karen Cortez ha identificado tres prácticas comunes que ella evita rigurosamente para salvaguardar su bienestar.
A continuación, se detallan estas advertencias fundamentadas en la ciencia de la inocuidad alimentaria:
1. Limpieza Previa de Latas
La superficie de las latas de alimentos puede acumular polvo, suciedad y diversos microorganismos durante su almacenamiento y transporte. Estos contenedores son manipulados, apilados y trasladados a través de bodegas, lo que aumenta la probabilidad de contaminación externa que podría transferirse al contenido al abrirse.
2. Aderezos a Temperatura Ambiente
Aderezos como el ketchup, la mostaza y el ají, que permanecen a temperatura ambiente por periodos prolongados, presentan un riesgo elevado de contaminación bacteriana. El uso repetido, a menudo con contacto directo con cucharas, dedos o por contaminación cruzada en la boquilla, facilita la proliferación de levaduras y bacterias ácido-tolerantes. La ingeniera Cortez enfatiza que, si estos condimentos no se mantienen refrigerados, es preferible evitarlos.
3. Secadores de Aire en Baños Públicos
Un estudio conducido por la Universidad de Connecticut reveló que los secadores de aire presentes en los baños públicos pueden dispersar y depositar bacterias del ambiente del baño directamente sobre las manos recién lavadas. Aunque esto no implica una enfermedad inmediata, desde una perspectiva de control microbiológico, la remoción física de la humedad con toallas de papel es considerablemente más eficaz para eliminar microorganismos que la simple evaporación del agua.




