NEW YORK.- Expertos en seguridad instan a la población a revisar meticulosamente el contenido de sus carteras, advirtiendo que llevar ciertos documentos y objetos puede aumentar significativamente el riesgo de fraude, robo de identidad o acceso no autorizado a cuentas personales en caso de pérdida o sustracción.
A pesar de que muchas personas utilizan la cartera para guardar una amplia variedad de papeles y documentos, especialistas subrayan la importancia de evitar transportar elementos que no sean estrictamente necesarios en la vida cotidiana.
Uno de los objetos más críticos que se desaconseja llevar es la tarjeta del Seguro Social. Este número es una pieza fundamental de información personal que puede ser explotada por delincuentes para abrir cuentas o solicitar créditos fraudulentos. La experta en seguridad Velasquez enfatiza la poca necesidad de portar este documento diariamente. “Alguien puede solicitar tarjetas de crédito a tu nombre y potencialmente arruinar tu historial crediticio”, explica Velasquez.
Aunque el pasaporte sirve como una identificación válida, los especialistas recomiendan reservarlo para situaciones de necesidad, como viajes internacionales, debido al elevado riesgo de pérdida y su potencial venta en mercados ilegales en internet. “Si estamos hablando de minimizar riesgos, yo elegiría llevar solo una forma de identificación”, aconseja Velasquez.
Llevar múltiples tarjetas bancarias, especialmente de débito, incrementa el peligro en caso de robo, ya que el dinero puede ser retirado directamente de la cuenta. Velasquez subraya que, en casos de uso fraudulento, los fondos desaparecen inmediatamente, lo que puede generar graves problemas financieros. “Y si es el primero del mes y dices ‘tengo que pagar la renta o mi hipoteca’, has perdido acceso a tu dinero”, advierte. Si bien los bancos suelen investigar y reembolsar los fondos temporalmente, existe la posibilidad de reversión si el reclamo no prospera.
Guardar recibos viejos en la cartera, aunque parezca inofensivo, también puede ser aprovechado por estafadores. La información contenida en estos recibos puede ser utilizada en tácticas de ingeniería social para hacer llamadas de engaño más creíbles. Velasquez detalla: “Los actores maliciosos que utilizan la ingeniería social como táctica usarán la información de los recibos para darle legitimidad a una llamada telefónica”. Datos como el nombre de la tienda, el tipo de compra o los últimos cuatro dígitos de la tarjeta pueden ser usados para simular ser un banco y obtener información confidencial.
Otro riesgo considerable es portar una llave extra de la casa. Si la cartera también contiene una identificación con dirección, un ladrón podría usar esta combinación para localizar el domicilio y acceder a la vivienda sin dificultad.
Finalmente, los expertos desaconsejan llevar contraseñas escritas en papel. Aunque recordar todas las claves puede ser complejo, anotarlas en un papel o nota adhesiva en la cartera facilita enormemente el acceso a cuentas personales si esta se pierde. La especialista Velasquez advierte que esta práctica es más común de lo que parece, cuestionando la necesidad de tener todas las contraseñas disponibles en todo momento y lugar.
Revisar y depurar el contenido de la cartera de forma regular es una medida esencial para minimizar riesgos y proteger eficazmente la información personal.


