Nueva York.- Diversos especialistas en salud han emitido una advertencia sobre el potencial daño hepático asociado al consumo de ciertas vitaminas y suplementos, destacando que el riesgo radica principalmente en su uso inadecuado o excesivo, y no en el producto en sí mismo.
Si bien estos productos buscan optimizar la salud, los profesionales médicos enfatizan que no todo lo de origen natural es inherentemente beneficioso. La doctora Alyssa Smolen, dietista registrada con práctica en Nueva York y Nueva Jersey, explicó claramente la problemática: “Obtener demasiado de ciertas sustancias puede dañar la capacidad del hígado para desintoxicar el cuerpo de forma natural”.
El hígado es un órgano vital responsable de funciones críticas como el procesamiento de toxinas, el metabolismo de medicamentos y la filtración de sustancias. Una sobrecarga de este órgano puede acarrear consecuencias severas para la salud.
Entre los suplementos señalados se encuentra la vitamina B3, conocida como niacina, esencial para el metabolismo y la regulación del colesterol. No obstante, en dosis elevadas puede ser perjudicial.
La doctora Sarah Alsing, experta en nutrición y dietética, alertó que un consumo excesivo de niacina “puede dañar el hígado y afectar la coagulación, que es lo que previene el sangrado excesivo”. A pesar de sus beneficios para el perfil lipídico, su ingesta debe ser estrictamente controlada.
El riesgo se potencia cuando la vitamina B3 se consume en dosis altas a través de suplementos, más allá de las cantidades obtenidas naturalmente en los alimentos.
El extracto de té verde, popular por su asociación con la pérdida de peso y el bienestar general, ha sido vinculado por algunos especialistas con efectos adversos.
El doctor Leann Poston, redactor médico y consultor, indicó que este suplemento “puede causar daño hepático en ciertos casos”, aunque la causa precisa aún es desconocida. La doctora Sarah Alsing añadió que “es un ingrediente común en las pastillas para adelgazar”, lo que incrementa el riesgo de un consumo excesivo inadvertido.
La vitamina A, crucial para la visión y el sistema inmunológico, presenta toxicidad si se ingiere en cantidades que superan ampliamente las recomendaciones diarias.
El doctor Poston enfatizó que “las dosis de vitamina A dentro de la cantidad diaria recomendada no están asociadas con daño hepático”. Sin embargo, alertó que niveles “extremadamente altos” pueden provocar “daño hepático agudo” y que el exceso “puede dañar las células hepáticas especializadas, provocando cicatrices y lesiones en el hígado”, un daño que puede ser progresivo y asintomático en sus etapas iniciales.
El cohosh negro, un suplemento herbal empleado para mitigar los síntomas de la menopausia, también ha sido objeto de advertencias, a pesar de su origen natural.
La doctora Nesochi Okeke-Igbokwe, médica hospitalaria en Nueva York, señaló que el cohosh negro “ha sido vinculado con casos de lesiones hepáticas”, aunque aclaró que se necesitan más estudios para determinar su nivel de toxicidad. Este caso subraya la cautela necesaria al considerar que todos los productos herbales son intrínsecamente seguros.
En conclusión, los expertos refuerzan la idea de que la raíz del problema no reside en el suplemento per se, sino en su administración inadecuada. Dosis excesivas, combinaciones innecesarias o un consumo prolongado sin supervisión médica pueden comprometer seriamente la función hepática.
Ante esta situación, se recomienda encarecidamente consultar a un profesional de la salud antes de incorporar cualquier vitamina o suplemento a la dieta diaria, y adherirse estrictamente a las dosis recomendadas.


