SHANXI.-
Al menos ocho personas han fallecido y otras 38 permanecen desaparecidas tras una explosión ocurrida en una mina de carbón en la provincia china de Shanxi, en el centro del país. Las autoridades locales informaron este sábado sobre el trágico suceso.
El incidente se registró la noche del viernes, aproximadamente a las 7:29 de la noche (hora local), en la mina Liushenyu, situada en el distrito de Qinyuan, según reportó la agencia estatal china Xinhua. Cientos de trabajadores se encontraban realizando labores en el interior de la explotación minera en el momento de la deflagración.
De acuerdo con el balance oficial más reciente, un total de 247 personas estaban trabajando en la mina cuando se produjo el siniestro. Tras activarse las operaciones de evacuación y rescate, 201 de ellas lograron salir a la superficie sanas y salvas.
Sin embargo, las autoridades confirmaron el fallecimiento de al menos ocho trabajadores, mientras equipos especializados continúan las arduas labores de búsqueda para localizar a los 38 operarios que permanecen atrapados bajo tierra en condiciones complejas.
Tras el incidente, el Gobierno local activó de inmediato los protocolos de emergencia y movilizó unidades de rescate, personal médico y responsables de seguridad minera hacia la zona afectada para coordinar las operaciones de salvamento.
Hasta el momento, no se han revelado detalles precisos sobre las causas de la explosión ni sobre el estado en que se encuentran los trabajadores desaparecidos. Las imágenes difundidas por medios estatales muestran un amplio despliegue de equipos de emergencia y vehículos especializados en los alrededores de la mina, donde familiares de los operarios aguardan con angustia noticias sobre sus seres queridos.
Esta tragedia pone de nuevo bajo el foco internacional las condiciones de seguridad en la industria minera china, especialmente en el sector del carbón, que es una de las principales fuentes energéticas del país asiático. China genera cerca del 60% de su energía a partir del carbón, lo que convierte a la minería en una actividad estratégica para su economía, aunque históricamente ha estado marcada por numerosos accidentes laborales.
En los últimos años, las autoridades chinas han implementado medidas para reforzar los controles de seguridad y reducir la siniestralidad en las minas, logrando una disminución considerable en el número de accidentes mortales. Según cifras oficiales, entre 2018 y 2023 el sector minero registró más de 3.000 fallecimientos, aunque esa cifra representa una reducción de más del 53% en comparación con el período anterior.
Pese a estos esfuerzos, expertos y organizaciones laborales continúan alertando sobre riesgos relacionados con fallas de ventilación, explosiones de gas, derrumbes y deficiencias en las medidas de protección dentro de algunas explotaciones mineras del país. Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para determinar las causas exactas del accidente ocurrido en Shanxi, una de las regiones con mayor actividad carbonífera de China.


