Nueva York.- El fabricante de un accesorio para armas fue condenado a pagar $1.75 millones de dólares a los sobrevivientes y familiares de las víctimas del tiroteo racista de Buffalo en mayo de 2022, que dejó 10 personas afrodescendientes asesinadas. Además, la compañía cesará la venta de dicho dispositivo en el estado de Nueva York, según informó la Fiscal General estatal, Letitia James, citada por CBS News.
El acuerdo involucra a la empresa Mean Arms, con sede en Georgia, y resuelve una demanda interpuesta por la oficina de James tras el ataque ocurrido en el supermercado Tops Friendly Market.
La acción judicial argumentaba que el dispositivo comercializado por Mean Arms, un bloqueo para cargadores de rifle, podía ser retirado fácilmente, permitiendo el uso de cargadores de alta capacidad, los cuales están prohibidos en Nueva York.
De acuerdo con la Fiscal General, el atacante, Payton Gendron, modificó sin dificultad el mecanismo de seguridad de un rifle tipo AR-15 para incorporar cargadores de mayor capacidad.
James añadió que el empaque del producto incluía instrucciones detalladas sobre cómo deshabilitar el seguro.
“Esperamos que al responsabilizar a este fabricante y prohibirle vender este dispositivo en el estado de Nueva York, podamos ofrecer a los habitantes de Buffalo cierto grado de tranquilidad”, declaró James durante una rueda de prensa en la ciudad.
Asimismo, los abogados de las víctimas comunicaron que se alcanzaron acuerdos adicionales con la familia de Gendron y con el vendedor de armas Vintage Firearms LLC.
La organización Everytown Law, que representó a algunos de los demandantes, confirmó que la armería Vintage Firearms LLC ha cerrado definitivamente y que su propietario se comprometió a no solicitar una licencia federal de armas en el futuro.
Los términos del acuerdo con los padres del agresor se mantienen confidenciales.
El tiroteo tuvo lugar en mayo de 2022, cuando Gendron, un hombre blanco, abrió fuego en un supermercado localizado en un barrio mayoritariamente afroamericano de Buffalo. Entre las 10 víctimas mortales, con edades comprendidas entre los 32 y 86 años, se encontraban ocho clientes, el guardia de seguridad del establecimiento y un diácono que asistía a los compradores.
Gendron cumple una condena de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, tras declararse culpable en noviembre de 2022 de múltiples cargos estatales, incluyendo asesinato.
Este año se prevé el inicio de un juicio federal por delitos de odio y armas. El acusado se ha declarado no culpable y el Departamento de Justicia ha anunciado que buscará la pena de muerte.






