Londres.- La familia de Stephen Ogilvy, quien perdió un ojo tras ser apuñalado el pasado lunes en Belfast por un refugiado sudanés, ha pedido este miércoles que el incidente no sea utilizado para justificar actos de violencia ni disturbios contra inmigrantes en la ciudad.
La solicitud fue realizada mediante un comunicado difundido en Facebook por el político unionista Phillips Brett, pocas horas después de que Belfast viviera una noche de disturbios marcada por ataques a viviendas ocupadas por inmigrantes, incendios, daños a autobuses y actos de vandalismo contra mobiliario urbano.
Los familiares de Ogilvy afirmaron estar “completamente devastados” por el “horrible ataque” sufrido por su ser querido, pero dejaron claro que rechazan cualquier forma de violencia como respuesta a lo ocurrido. “Queremos dejar absolutamente claro que los disturbios de anoche son inaceptables y que las protestas pacíficas son el único camino útil”, señalaron en el comunicado.
Además, expresaron su preocupación por el uso del incidente para fomentar divisiones sociales y alimentar sentimientos de hostilidad contra los extranjeros. En un mensaje que ha generado amplio debate en Irlanda del Norte, la familia destacó la contribución positiva de miles de inmigrantes a la sociedad británica.
“Tenemos muchos inmigrantes que realizan una valiosa contribución a nuestro país, incluido el sistema de salud y el sector de la hostelería. No queremos que esta terrible tragedia sea utilizada para dividir a la población ni para avivar la hostilidad”, manifestaron.
Asimismo, pidieron a los medios de comunicación actuar con responsabilidad y evitar especulaciones sobre las circunstancias del ataque, al tiempo que instaron a cualquier persona con información relevante a colaborar directamente con la Policía. El mensaje de la familia contrasta con el tono antiinmigrante que predominó en algunas de las protestas registradas en Belfast durante la noche del martes.
El primer ministro británico, Keir Starmer, condenó los incidentes y afirmó a través de la red social X que “es evidente que anoche se atacó a personas por su origen y no lo toleraré”. Por su parte, Naomi Long aseguró que gran parte de los mensajes de odio difundidos en redes sociales procedían de individuos ajenos a la realidad local, y denunció que se está utilizando el temor generado por el ataque para impulsar una agenda racista y contraria a la inmigración.
El caso se produce en medio de un creciente debate sobre las políticas migratorias en el Reino Unido, donde sectores políticos y sociales cuestionan la gestión del sistema de inmigración. La discusión también ha sido alimentada por actores internacionales que han intervenido públicamente en el tema con posturas críticas hacia la inmigración, aumentando la polarización en torno a una cuestión que sigue generando tensiones en la sociedad británica.


