San Cristóbal.- Entre lágrimas, consignas y un fuerte reclamo de justicia, familiares y residentes de la comunidad Calle Bonita trasladaron este jueves el ataúd con el cuerpo de Miguel Antonio Lucas Valenzuela hasta la sede de la Dirección Regional de la Policía Nacional en San Cristóbal, en protesta por las circunstancias en que ocurrió su muerte mientras permanecía bajo custodia policial.
Con el féretro colocado frente al destacamento, los manifestantes exigieron una investigación independiente y transparente que permita establecer responsabilidades. Los familiares sostienen que el joven fue víctima de agresiones por parte de agentes policiales y denuncian que, además, no recibió la atención médica que necesitaba durante los días que permaneció detenido.




