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NUEVA YORK.— La Feria Internacional del Libro de la Ciudad de Nueva York (FILNYC) celebra su octava edición con una amplia programación gratuita dedicada a la literatura en español, la diversidad cultural y el encuentro entre escritores, editoriales, académicos, bibliotecarios y lectores.
Bajo el lema «La lengua: el mar que somos», la feria, que se desarrolla hasta el 25 de octubre, invita a reflexionar sobre el español como un espacio común que une distintas culturas, tradiciones y comunidades a ambos lados del océano.
Esta edición rinde homenaje a seis figuras fundamentales de las letras: Jorge Luis Borges, Gabriela Mistral, Juan Rulfo, Alejandra Pizarnik, Elena Garro y Federico García Lorca, cuyas obras servirán de inspiración para debatir sobre la memoria, la identidad, la imaginación y las distintas maneras de interpretar el mundo.
Literatura, cultura e identidad
La programación está estructurada en cuatro ejes temáticos: Geografías de la sal, Orillas y ciudades, Mareas de la imaginación y Pensar en archipiélago. Estos espacios reunirán conversaciones, presentaciones de libros, lecturas y encuentros con autores para explorar los vínculos entre la lengua, los territorios y las experiencias de las comunidades hispanohablantes.
La feria coincide, además, con la conmemoración del 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos, una ocasión para examinar las relaciones históricas y culturales entre las ciudades y los pueblos del continente americano.
Apuesta por nuevos lectores
La FILNYC también fortalece su oferta infantil y juvenil con actividades orientadas a despertar el interés por la lectura y acercar los libros a las nuevas generaciones.
Asimismo, contempla jornadas profesionales para editores, libreros y bibliotecarios, con el objetivo de impulsar la colaboración entre los distintos sectores del mundo editorial y ampliar la circulación de publicaciones en español en Estados Unidos.
Con esta octava edición, la Feria Internacional del Libro de Nueva York reafirma su apuesta por la literatura como puente entre culturas y como herramienta para preservar la memoria, fortalecer la identidad y dar visibilidad a la riqueza del mundo hispanohablante.




