Jerusalén.- El Ejército israelí confirmó la muerte de un niño palestino este martes en la zona norte de la Franja de Gaza, tras alegar que el menor había cruzado la denominada ‘línea amarilla’, una demarcación militar.
Según un comunicado emitido por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) a través de sus canales oficiales, “hoy martes, las tropas que operan en el norte de la Franja de Gaza, de conformidad con el acuerdo de alto el fuego, identificaron a un terrorista que cruzó la línea amarilla y se acercó a las tropas, lo que representaba una amenaza inminente para su seguridad”.
El mensaje castrense añadió que, “tras la identificación, las Fuerzas de Defensa Israelíes eliminaron al terrorista”.
Sin embargo, la agencia palestina de noticias Wafa identificó al fallecido como Yusef Rasem Asaliya, de 12 años, quien habría muerto a causa del impacto de un misil disparado desde un dron israelí en Jabalia, localidad situada al norte de la Franja de Gaza.
En un comunicado separado, el Ejército israelí informó que el lunes previo, durante una operación militar para desmantelar “infraestructura terrorista subterránea” en la misma zona de la ‘línea amarilla’, sus tropas localizaron un alijo de armas. Este arsenal habría sido utilizado por milicianos de Hamás en la brigada de Rafah.
El comunicado militar detalló que el alijo incluía “una gran cantidad de armas, un cohete RPG —antitanque— y un artefacto explosivo que se iba a utilizar para dañar a los soldados que operan en la zona”.
Este incidente se produce en un contexto de constantes hostilidades. A pesar de la tregua en vigor, Israel bombardea o dispara casi a diario contra palestinos que, según sus alegaciones, se aproximan a las tropas replegadas en la ‘línea amarilla’. Esta demarcación no explícita es donde las fuerzas israelíes permanecen apostadas y desde donde controlan militarmente más de la mitad del enclave.
De hecho, el número de gazatíes muertos por ataques israelíes desde la entrada en vigor de la tregua superó los 600 fallecidos este domingo.
En total, desde el inicio de la ofensiva israelí en Gaza en octubre de 2023, lanzada como represalia por los ataques de Hamás, más de 72.000 palestinos han perdido la vida en ataques israelíes, cifra que incluye a más de 20.000 niños. Además, más de 171.700 personas han resultado heridas, muchas con amputaciones y lesiones permanentes, según datos del Ministerio de Sanidad del Gobierno de Hamás en el enclave palestino.




