Perú.- La presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, anunció este jueves que está preparando acciones preventivas y de asistencia ante la posible catástrofe que podría causar el fenómeno climático El Niño en el país.
Fujimori, quien asumirá el cargo a fines de julio, aseguró que su gobierno está diseñando medidas para prevenir inundaciones y apoyar sectores económicos en riesgo como la pesca y la agricultura. El fenómeno natural El Niño, que ocurre cada dos a siete años, eleva la temperatura del agua en el centro y el este del Pacífico ecuatorial, alterando los patrones de viento, presión y precipitaciones a nivel mundial.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM), de la ONU, prevé un episodio fuerte de El Niño entre julio y septiembre. A pesar de las buenas proyecciones económicas para Perú, Fujimori expresó que lo más preocupante es el potencial daño humano, material y en la agricultura.
Desde hace meses, la alcaldía de Lima ha estado realizando tareas de limpieza y dragado del río Rímac para evitar desbordes e inundaciones en caso de exceso de lluvias. Los riesgos para el país andino se concentran no solo en las zonas costeras del norte, sino también en la sierra debido a la llegada del friaje y la sequía.
La futura mandataria afirmó que su gobierno se enfocará especialmente en apoyar a los pescadores artesanales, quienes ya están siendo afectados por el calentamiento del mar y la alteración de la distribución de especies como la anchoveta. Fujimori dijo que evalúa recurrir a decretos de urgencia para implementar estas medidas y buscar cooperación internacional en caso de desastres.
Perú ha declarado casi 800 municipios en estado de emergencia ante el peligro inminente de intensas lluvias. Más de 9,3 millones de personas en el país sudamericano se encuentran expuestas a un nivel de riesgo muy alto por inundaciones y deslizamientos asociados a El Niño, según el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred).
La última vez que El Niño golpeó Perú fue en 2023, con inundaciones y deslizamientos que causaron 99 muertos. Los episodios más graves ocurrieron entre 1997 y 1998, cuando causó 500 muertes y un descalabro del PIB del 6%, y entre 1982 y 1983, cuando murieron 9.000 personas y el PIB cayó 11,6%.




