Lima, Perú.- La candidata presidencial de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, reiteró este miércoles su llamado a la unidad nacional y pidió prudencia mientras continúan contabilizándose las últimas actas de la segunda vuelta electoral que definirá al próximo presidente de Perú.
En medio de una de las elecciones más reñidas de la historia reciente del país, Fujimori sostuvo que la campaña ha dejado en evidencia una profunda división política y social que deberá ser superada por quien resulte vencedor en las urnas. «Tenemos que entender que nuestro país está fragmentado y vamos a tener, sobre todo, que tender puentes de unidad», manifestó la candidata durante declaraciones ofrecidas a la prensa.
La líder de Fuerza Popular siguió de cerca la evolución del escrutinio junto a su equipo de asesores y personeros, quienes monitorean el procesamiento de las últimas actas por parte de los organismos electorales. Fujimori reconoció que los votos procedentes del extranjero han fortalecido las expectativas de su agrupación política, ya que en ese segmento mantiene una ventaja significativa sobre su rival, Roberto Sánchez.
«Vamos a esperar las cifras oficiales, pero sin duda las actas que vienen del extranjero nos dan mucho aliento», afirmó. La candidata insistió en que corresponde a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) emitir los resultados definitivos y pidió respeto a la voluntad expresada por los ciudadanos en las urnas.
Asimismo, destacó la labor de los miles de personeros desplegados por su organización durante la jornada electoral, señalando que su participación contribuyó a garantizar la transparencia del proceso. «Lo importante es que se respete la voluntad popular. Hoy los ciudadanos están muy informados y cuentan con acceso permanente a la información. Como se suele decir, dato mata relato», expresó.
Las declaraciones de Fujimori se producen mientras la ONPE continúa procesando las actas observadas y los Jurados Electorales Especiales revisan diversas incidencias surgidas durante el conteo. Paralelamente, la asociación civil Transparencia descartó la existencia de un fraude sistemático en la segunda vuelta presidencial. La organización afirmó que no ha encontrado evidencias de irregularidades intencionales capaces de alterar el resultado electoral.
Con más del 97 % de las actas contabilizadas, la diferencia entre Fujimori y Sánchez continúa siendo mínima, por lo que el resultado final sigue abierto y mantiene en vilo al país. Analistas consideran que, independientemente de quién resulte vencedor, el próximo gobierno enfrentará el desafío de reconstruir consensos en una nación marcada por una fuerte polarización política, regional y social tras una de las campañas más disputadas de los últimos años.


