México.- La reconocida actriz Gaby Spanic ha emitido declaraciones en defensa de su hermana Daniela Spanic, quien ha sido objeto de críticas en redes sociales tras la publicación de videos bailando. Los clips generaron comentarios despectivos y comparaciones con la cantante Britney Spears debido a lo que algunos usuarios describieron como un estilo «errático».
En una conversación con diversos medios de comunicación, la protagonista de la popular telenovela «La Usurpadora» recordó al público el historial médico de su hermana. Daniela Spanic sufrió un derrame cerebral hace años y ha sido sometida a aproximadamente 15 operaciones. Gaby Spanic enfatizó que el comportamiento observado en los videos es una secuela de dicho episodio y no indica un deterioro mental o el uso de sustancias.
La actriz subrayó la independencia de su hermana, afirmando que Daniela reside en su propio hogar junto a su familia. «Ella tiene su familia, yo tengo la mía. Yo estoy cuidando a mi padre, trabajando, yendo y viniendo. Entonces ella está resguardada en su casa», comentó Gaby Spanic, desvinculándose de la responsabilidad de dictar las acciones de su hermana.
Las reacciones en redes sociales fueron diversas, con opiniones que iban desde la crítica hacia Daniela por publicar videos hasta la condena de la «maldad» de los comentaristas y el reconocimiento de Gaby Spanic como «buena hermana».
Adicionalmente, Gaby Spanic aprovechó la oportunidad para reiterar su petición de que se retome el caso de María Celeste Fernández. Hace una década, la actriz acusó a Fernández de haber intentado envenenarla, un suceso que, según Spanic, afectó significativamente su carrera y su salud. «Quiero que se continúe (con el caso) porque eso que dijeron en aquella época, que era mentira mía lo del envenenamiento, pero eso afectó mi carrera, la salud, tuve secuelas, que se haga justicia. Ustedes no saben lo dolorosas que han sido tantas situaciones», expresó.
María Celeste Fernández, quien fungía como asistente de la artista, fue señalada por Gaby Spanic de haber administrado sulfuro de amonio. A raíz de la denuncia, Fernández permaneció recluida por dos años en la cárcel de Santa Martha Acatitla en México, siendo liberada en 2012 al no encontrarse pruebas suficientes que la vincularan con la administración del veneno.


