La Habana.- El Gobierno de Cuba ha acusado este viernes a Estados Unidos de ejercer «presiones inéditas» sobre países soberanos para impedir que se denuncien las medidas agresivas de Washington contra la isla durante la sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) del próximo 7 de julio en Nueva York.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, expresó su preocupación a través de las redes sociales: «El servicio exterior de EE.UU. ejecuta presiones inéditas, con amenazas y chantajes de todo tipo a naciones soberanas, para impedir la denuncia de sus criminales medidas contra Cuba en sesión de la Asamblea General de ONU».
El pasado martes, Rodríguez anunció durante una conferencia de prensa que se llevará a cabo una sesión en la ONU solicitada por La Habana, donde «Cuba denunciará las acciones agresivas de EE.UU.» contra su país, una situación urgente debido a que la agresión multidimensional de Estados Unidos ya está en curso y existe.
Además, precisó que entre los objetivos centrales de la reunión de la Asamblea General estará la denuncia del cerco energético impuesto por Washington desde enero pasado, lo cual ha provocado «daños, privaciones y sufrimientos crecientes» a la población cubana. Rodríguez también manifestó tener la certeza de que la mayoría de la comunidad internacional respaldará a Cuba.
Este viernes, el canciller insular afirmó que el Secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio (sin mencionar su nombre), «no sólo busca justificar sus acciones agresivas que están causando graves daños al pueblo cubano y que causarían muchas más si ejecuta su opción favorita: acudir a la guerra».
En su mensaje, Rodríguez sostuvo que Rubio «pretende convertir al resto de la comunidad internacional en cómplice de un castigo colectivo, de un crimen de lesa humanidad en plena ejecución y de un baño de sangre de ciudadanos cubanos y estadounidenses, que sólo favorecería sus intereses políticos y los de otros que, como él, se han beneficiado del sufrimiento del pueblo cubano».
«(A Estados Unidos) Para nada le importa el Derecho Internacional ni la Carta de la ONU. Se sienten impunes frente a la legalidad», añadió Rodríguez.
Cuba vive una profunda crisis energética desde mediados de 2024, agravada desde enero por el asedio petrolero de EE.UU., una medida calificada por Naciones Unidas como contraria al derecho internacional y que ha paralizado casi totalmente su economía.
Al bloqueo petrolero impuesto por EE.UU. desde enero se sumaron en mayo sanciones adicionales para toda aquella persona o entidad que apoye al Gobierno cubano o que opere en sectores claves como la energía, la defensa, las finanzas y la minería.




