New York.- Henrietta Howland Robinson, conocida como Hetty, nació el 21 de noviembre de 1834 en New Bedford, Massachusetts. Desde su nacimiento, vivió rodeada de fortuna familiar derivada del negocio ballenero y del comercio con China. A los quince años ya era asistente contable de la familia y comenzaba a ganar dinero por sí misma.
Hetty mostró un talento innato para las finanzas, aprendiendo rápidamente las estrategias de inversión que le permitieron acumular una fortuna impresionante. Su habilidad para multiplicar el dinero con un entusiasmo sin igual la llevó a destacarse en un mundo dominado por hombres.
En 1867, a los treinta y tres años, se casó con Edward Green, un hombre rico de Vermont. Juntos cambiaron su residencia a Manhattan, donde Wall Street se convirtió en su salón social. Con sus recursos financieros renovados, viajaron a Londres, instalándose en el Hotel Langham, hogar de figuras como Mark Twain y Napoleón III.
El lujo no era lo que Hetty buscaba; le resultaba insoportable debido al gasto asociado. En 1883 regresaron a Vermont, pero dos años después Edward Green se arruinó. Hetty, incapaz de tolerar el fracaso, se divorció y volvió a Nueva York con sus hijos nacidos en Londres.
A partir de ese momento, Hetty comenzó a vivir una vida extremadamente austera. Abrazó la austeridad como su única divinidad verdadera, convirtiendo la tacañería en un oficio y la cicatería en su horizonte.




