Nueva York.- Un hombre identificado como Lucien Colón, de 44 años, falleció tras ser baleado por agentes de la Policía de Nueva York (NYPD) durante la ejecución de una orden judicial en un apartamento del barrio Mott Haven, en El Bronx, la mañana del jueves.
El incidente ocurrió alrededor de las 7:15 a.m. en el edificio 105 Willis Avenue. Según informes policiales, Colón era un delincuente convicto y agresor sexual registrado, quien además había incumplido con una audiencia de libertad condicional.
Marivel Alicea, pareja de Colón, quien se encontraba en el apartamento y abrió la puerta a los agentes, relató a ABC News su versión de los hechos. Afirmó que, al abrir, fue empujada y su perro salió. Los agentes, al temer un posible ataque del animal, desenfundaron sus armas. Alicea indicó que luego metió a su perro en el baño y se encerró con él.
Miembros del escuadrón de órdenes judiciales avanzaron hacia el dormitorio donde se encontraba Colón. El subjefe del NYPD, John Wilson, declaró que se le ordenó al sujeto mostrar las manos, a lo que respondió: “Tengo un arma”. Tras esto, los agentes le exigieron salir de la habitación, pero Colón replicó: “Eso no va a suceder”.
La policía sostiene que los agentes intentaron reducir la tensión de la situación. Después de 90 segundos de ordenar a Colón que soltara el arma, un oficial abrió fuego, hiriéndolo cerca del rostro. Colón fue trasladado a un hospital, donde se certificó su fallecimiento.
En el momento del incidente, Colón se encontraba en libertad condicional por intento de homicidio de una joven de 18 años. Anteriormente, había cumplido una condena por violación, delito cometido cuando era adolescente.
La policía difundió una fotografía del arma recuperada en el lugar de los hechos. El subjefe Wilson aclaró que aún no se ha determinado si el arma es real y que el equipo de criminalística debe procesar la escena antes de manipularla.
La Oficina del Fiscal General de Nueva York ha iniciado una investigación sobre el caso, protocolo habitual en incidentes donde una persona resulta muerta o herida durante un operativo o bajo custodia policial.
Este incidente se suma a una serie de confrontaciones fatales que involucran a la policía de Nueva York. En enero, dos sospechosos murieron baleados por agentes del NYPD en incidentes separados, uno en un hospital de Brooklyn y otro en Manhattan. También ese mes, un joven fue abatido por la policía en Nueva Jersey tras un enfrentamiento con un cuchillo.




