Seattle, EE. UU..- Los Seattle Mariners develaron el viernes una estatua en honor al miembro del Salón de la Fama, Ichiro Suzuki, a las afueras del T-Mobile Park. La histórica ceremonia, que marca la tercera estatua de la franquicia, estuvo acompañada de un pequeño contratiempo que el propio exjugador tomó con humor.
La pieza de bronce, que representa a Suzuki en su icónica postura de bateo, se mostró inicialmente con un desperfecto: el bate se rompió cerca del mango y se desvió hacia la derecha.
Tras la ceremonia, Suzuki bromeó sobre el incidente, atribuyéndolo al legendario cerrador de los New York Yankees, Mariano Rivera. “No pensé que Mariano saldría aquí”, comentó Suzuki con una sonrisa, “y rompería el bate”.
La franquicia de los Mariners actuó con celeridad para subsanar la imperfección; el bate de la estatua de Suzuki fue rápidamente reposicionado y reconectado por el mango.
Suzuki, quien fue exaltado al Salón de la Fama el verano pasado, se convirtió en el tercer jugador de los Mariners en ver su número retirado por la franquicia, uniéndose a las leyendas Ken Griffey Jr. (número 24) y Edgar Martínez (número 11).
Ambos íconos de los Mariners, Griffey y Martínez, acompañaron a Suzuki en la develación de la lona que cubría la estatua frente al T-Mobile Park.
El pasado verano, Suzuki hizo historia al ser el primer jugador nacido en Japón en ingresar al Salón de la Fama, obteniendo un respaldo casi unánime del 99.7% de los votos de la Asociación de Escritores de Béisbol de Estados Unidos.
Según el propio Suzuki, la leve imperfección de su estatua resultó ser apropiada. “En el Salón de la Fama, me faltó un voto”, explicó. “Hoy, el bate se rompió. Eso me recuerda que todavía no estoy allí, que todavía tengo que seguir adelante. Así que este es un buen ejemplo de ello”.


