JERUSALÉN.- El Ministerio de Defensa de Israel confirmó este sábado que notificó a Estados Unidos acerca de su intención de bombardear el aeropuerto militar cercano a Idlib (noroeste de Siria) y realizó el ataque sin recibir una respuesta del gobierno estadounidense.
“Se transmitió información de inteligencia a los elementos autorizados en los Estados Unidos. Después de que la petición no recibiera respuesta, el primer ministro Benjamín Netanyahu y yo (el titular de Defensa, Israel Katz) autorizamos realizar el ataque, que se ejecutó con éxito”, recoge un comunicado del Ministerio.
El bombardeo al aeropuerto militar de Abu Duhur, cerca de Idlib, ocurrió en la noche del 18 al 19 de agosto. Israel alega haberlo realizado debido a un presunto despliegue inminente de tropas turcas en la zona.
Según Defensa, las fuerzas armadas israelíes habían recomendado «en varias ocasiones» llevar a cabo el bombardeo por «clara información de inteligencia recibida sobre las intenciones de Turquía de llevar a cabo acciones que podían hacer peligrar la seguridad del Estado de Israel».
El aeropuerto bombardeado se encuentra a unos 300 kilómetros de la frontera entre Siria y el territorio anexionado por Israel en los Altos del Golán en 1981.
El ministerio sostiene que el ataque pilló al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, «in fraganti», así como que «le obligó a dar marcha atrás». Sin embargo, tanto Turquía como Siria niegan el presunto plan para desplegar tropas en Abu Duhur.
El comunicado de Defensa israelí llega en medio de la escalada dialéctica (y práctica, a través del bombardeo israelí contra el aeropuerto) entre Israel y Turquía. El comunicado se dirige también tanto a la oposición israelí como a la prensa (a dos meses de las elecciones), asegurando que «pintar la operación en Siria con colores políticos es una combinación de ignorancia, falta de comprensión de los intereses de seguridad de Israel y un deseo constante de atacar al Gobierno».
También este sábado, Israel bombardeó el sur de Siria con el objetivo de atacar a un presunto «terrorista» que se había infiltrado en el territorio invadido por tropas israelíes, según un comunicado del Ejército.




