BUDAPEST.- El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha formulado acusaciones de injerencia contra la Unión Europea (UE) en relación con las próximas elecciones legislativas de Hungría. Según Vance, la UE estaría interviniendo debido a su desacuerdo con el primer ministro húngaro, Viktor Orbán.
Durante una conferencia de prensa celebrada en la capital húngara, Vance describió la supuesta intervención como “el peor ejemplo de injerencia extranjera” que ha presenciado, señalando directamente a los “burócratas de Bruselas” por intentar influir en el voto ciudadano.
El vicepresidente estadounidense argumentó que la postura de la UE se debe a su disconformidad con el liderazgo de Orbán, a quien calificó de dirigente “electo legítimamente”. Además, sugirió que el bloque europeo intenta perjudicar la economía húngara como un mecanismo de presión política.
Vance también enfatizó la estrecha relación entre el mandatario húngaro y el expresidente Donald Trump, destacando un “apoyo mutuo” entre ambos. Añadió que Washington desea contribuir al “éxito electoral” de Orbán en los comicios venideros.
Las elecciones húngaras se celebrarán el próximo 12 de abril, en un escenario político de alta competitividad. A pesar de la confianza expresada por Vance en una victoria de Orbán, las encuestas sugieren un panorama diferente.
El líder opositor Péter Magyar, al frente del partido Tisza, encabeza los sondeos con una “ventaja significativa”. En respuesta a las declaraciones de Vance, Magyar afirmó que Estados Unidos se está “distanciando del actual gobierno húngaro” y reiteró su intención de “fortalecer las relaciones con Washington” en caso de llegar al poder.
Por su parte, el primer ministro Orbán agradeció públicamente el respaldo de Estados Unidos, subrayando la importancia de la alianza para la seguridad nacional. Defendió, asimismo, su postura crítica frente a las políticas de la Unión Europea respecto al conflicto en Ucrania.
A pocos días de los comicios, el panorama político en Hungría refleja una creciente tensión internacional, con Bruselas y Washington en el centro del debate sobre soberanía e influencia externa.


