SEÚL.-
El Partido de los Trabajadores de Corea del Norte ha reelegido a Kim Jong-un como su Secretario General durante un congreso clave de la formación, un acto que simboliza la consolidación de su liderazgo. Durante el evento, se enfatizó la agenda del dirigente para fortalecer significativamente la disuasión nuclear del país.
El noveno congreso del partido “apoyó y aprobó plenamente” la propuesta de reelegir a Kim Jong-un como máximo líder, según informó este lunes la agencia estatal de noticias KCNA. La sesión, celebrada el día anterior, resaltó los “cambios trascendentales” alcanzados por el mariscal en los últimos cinco años, destacando su labor en la creación de “unas fuerzas armadas revolucionarias capaces de afrontar cualquier amenaza de agresión por iniciativa propia y plenamente preparadas para cualquier forma de guerra”.
Según la agencia, citando los resultados de la reelección, “la disuasión bélica del país, con las fuerzas nucleares como eje central, ha mejorado radicalmente y nuestro Estado ha avanzado dinámicamente hacia la prosperidad, garantizando así el futuro del país y de su pueblo a pesar de los duros desafíos de la historia”.
La KCNA añadió que “Kim Jong-un es el estadista más destacado que ha realizado grandes hazañas ante el país y la revolución (…), y la única persona que puede representar el poderío y la invencibilidad de la República Popular Democrática de Corea, nuestro gran Estado”, refiriéndose al nombre oficial de Corea del Norte.
La reelección de Kim Jong-un al frente del partido se formalizó en la cuarta jornada del congreso, un día en el que también se abordó la revisión de las reglas internas de la formación, aunque sin revelarse detalles específicos.
Cerca de 7.000 personas, incluyendo delegados y observadores, participan en este máximo órgano de decisión del régimen norcoreano. El congreso anterior, celebrado en 2021, duró ocho días y culminó con la determinación de fortalecer las capacidades nucleares del país.
Se espera que el Congreso establezca la hoja de ruta para las futuras políticas y capacidades de defensa del régimen.
La atención internacional se centra en la postura que Pionyang adoptará frente a Seúl y Washington, en un contexto de fortalecimiento de sus lazos militares con Rusia, incluyendo el supuesto despliegue de miles de tropas norcoreanas en apoyo a Moscú en su conflicto contra Ucrania.
Asimismo, se prevé que Pionyang anuncie la sofisticación de su disuasión nuclear y un fortalecimiento general de su Ejército.
Finalmente, como en ediciones previas, se anticipa que Pionyang exhiba su poderío militar en un desfile al concluir el Congreso.


