Nueva York.- El huevo, reconocido por su excepcional perfil nutricional y versatilidad culinaria, es catalogado por la comunidad científica como un alimento “casi perfecto”. Expertos destacan que su adecuada preparación es crucial para maximizar la absorción de sus valiosos componentes, incluyendo proteínas, grasas saludables, vitaminas y minerales.
Este alimento es una fuente completa de proteínas de alta calidad y se distingue por su riqueza en colina, un nutriente esencial. Su flexibilidad en la cocina lo hace adaptable a diversas preparaciones, desde revueltos y cocidos hasta tortillas y ensaladas, según subraya el farmacéutico y nutricionista Javier Fernández Ligero, conocido como @nutriligero en redes sociales.
Diversos estudios y revisiones científicas respaldan la alta calidad nutricional del huevo, a menudo descrito como “casi perfecto” debido a su perfil completo de nutrientes y su elevada biodisponibilidad. Además de su valor nutritivo, la accesibilidad, versatilidad culinaria y facilidad de digestión lo convierten en un componente ideal para dietas equilibradas.
Según el American Egg Board’s Egg Nutrition Center, la combinación de compuestos presentes en el huevo lo posiciona como un alimento denso en nutrientes. Una porción de dos huevos puede cubrir entre el 20% y el 30% de las necesidades diarias de nutrientes esenciales.
Un boletín de la UAEH (Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo) ratifica que el huevo es un “alimento casi perfecto” por su biodisponibilidad superior. Investigaciones recientes, como las publicadas en el European Journal of Nutrition, confirman beneficios específicos como la mejora de la función cerebral, la salud ocular y la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares.
El huevo es notable por su contenido proteico, aportando entre 6 y 6,4 gramos por unidad mediana. Estas proteínas se distribuyen estratégicamente, con la mayoría en la clara y una proporción significativa en la yema. Su perfil vitamínico es extraordinario, incluyendo vitaminas A, D, E, K y del grupo B.
La absorción de nutrientes del huevo alcanza una biodisponibilidad superior al 90% tras la cocción. Este proceso es fundamental, ya que inactiva antinutrientes como la avidina, presente en la clara cruda, que podría dificultar la asimilación de ciertos nutrientes.
Contrario a la creencia popular inspirada en la cultura cinematográfica de consumir huevos crudos para “potenciar” beneficios, la ciencia demuestra que esta práctica no permite un aprovechamiento óptimo de los nutrientes. Estudios señalan que la proteína cruda se absorbe menos eficientemente y que algunos minerales y vitaminas son menos accesibles en su estado natural.
Para maximizar los beneficios del huevo, se recomienda incorporarlo en preparaciones cocidas. Una sugerencia es preparar huevos poché sobre una base de aguacate y espinacas con una pizca de pimienta negra. Esta combinación no solo es deliciosa sino que optimiza la sinergia de los nutrientes para una mayor absorción.




