Miami.- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha condenado este miércoles el aumento de la represión contra periodistas independientes en Cuba, en un contexto de deterioro económico y social que ha provocado crecientes manifestaciones de descontento ciudadano.
Entre los incidentes más recientes se incluye la detención de la periodista independiente Yunia Figueredo el pasado 10 de marzo, tras su participación en una protesta ciudadana conocida como «cacerolazo», según ha reportado Diario de Cuba.
Ese mismo día, la periodista Yania Suárez también fue arrestada, y su situación legal, así como los cargos en su contra, aún no han sido esclarecidos por las autoridades.
La periodista Camila Acosta denunció el 9 de marzo que agentes de la Seguridad del Estado restablecieron un cerco policial en las afueras de su residencia en La Habana para impedirle la salida.
Esta táctica de vigilancia permanente y restricción de movimiento ha sido aplicada en varias ocasiones contra la reportera.
Asimismo, el periodista Vladimir Turró fue agredido físicamente el 7 de marzo por una funcionaria mientras documentaba presuntos actos de corrupción relacionados con servicios públicos.
La SIP, con sede en Miami, también ha expresado su preocupación por las presiones dirigidas contra familiares de creadores de contenido digital críticos con el gobierno.
En los últimos días, agentes de la Seguridad del Estado citaron a declarar a la madre y a una amiga cercana de la youtuber Anna Bensi, mientras que el padre de Amanda Andrés Navarro, integrante del proyecto digital ‘Fuera de la caja’, reportó haber recibido visitas policiales con advertencias y amenazas.
A estos hechos, la SIP agregó denuncias recientes de mensajes intimidatorios enviados desde números desconocidos a la periodista Alejandra García, del medio independiente ‘La hora de Cuba’. Este tipo de amenazas ha precedido en el pasado a detenciones arbitrarias contra comunicadores.
«La repetición de arrestos, cercos policiales, agresiones físicas y amenazas demuestra el uso sistemático del aparato estatal para intimidar y silenciar a periodistas y comunicadores independientes», afirmó el presidente de la SIP, Pierre Manigault.
El Índice Chapultepec de Libertad de Expresión y de Prensa, cuya edición 2025 fue difundida este martes por la SIP, clasifica a Cuba como un país de ‘Alta restricción’.
La isla «ha normalizado las situaciones adversas a la libertad de expresión, sofisticando el ambiente de restricción hasta casi evitar la manifestación ciudadana, que, aún presente, presenta nuevas trabas debido a la represión previa en un cerco institucional», detalló la SIP.
«La persecución no solo alcanza a quienes informan, sino también a sus familiares y allegados, en una estrategia destinada a generar miedo y fomentar la autocensura», manifestó la presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa de la SIP, Martha Ramos.


