Miami.- Líderes del exilio cubano, empresarios y representantes de distintas organizaciones comunitarias defendieron este lunes en Miami la restauración de la Constitución cubana de 1940 como punto de partida para una eventual transición democrática en la isla.
La iniciativa fue debatida durante un encuentro celebrado en el Museo Cubano de la Diáspora, donde los participantes coincidieron en que dicho texto constitucional representa el último marco jurídico aprobado de manera libre y democrática por los ciudadanos cubanos antes de la llegada al poder de Fidel Castro en 1959.
Los asistentes sostuvieron que cualquier proceso de cambio político en Cuba debe apoyarse en principios constitucionales con legitimidad histórica y evitar la permanencia de estructuras vinculadas al sistema instaurado tras la revolución cubana.
La reunión tuvo lugar en un contexto de creciente presión de Estados Unidos sobre el Gobierno cubano. Durante su segundo mandato, el presidente Donald Trump ha impulsado nuevas medidas dirigidas a restringir el acceso de la isla a fuentes de financiamiento y al suministro de petróleo.
Entre esas acciones figura una reciente acusación contra el exmandatario Raúl Castro por su presunta responsabilidad en el derribo, en 1996, de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate, incidente en el que murieron cuatro pilotos voluntarios estadounidenses.
Durante el foro, los participantes destacaron que la Constitución de 1940 contiene amplias garantías ciudadanas y derechos fundamentales que, a su juicio, podrían servir como base para reconstruir las instituciones democráticas del país.
Los expositores hicieron especial referencia a las disposiciones contenidas en el Título IV de la Carta Magna, que abarcan derechos y libertades individuales comparables a los establecidos en la Carta de Derechos de Estados Unidos.
Asimismo, defendieron que la recuperación de los principios constitucionales de 1940 contribuiría a establecer un marco legal sólido para una eventual transición política sustentada en instituciones representativas y legítimas.
El evento contó con la presencia de figuras destacadas del exilio cubano y de la vida pública del sur de Florida, entre ellas Marcel Felipe, presidente del Museo Cubano de la Diáspora; Jim Cason, exjefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba; y Madeline Pumariega, presidenta del Miami Dade College.
Los organizadores señalaron que la propuesta busca mantener vivo el debate sobre el futuro político de Cuba y sobre las bases jurídicas que podrían orientar una eventual restauración democrática en la isla.




