Río de Janeiro.- La lucha mundial contra el sida se encuentra en un momento crítico, según líderes de organismos internacionales que participaron en la apertura de la XXVI Conferencia Internacional sobre el Sida celebrada este lunes en Río de Janeiro. Para alcanzar la meta de erradicar la enfermedad para 2030, es necesario un compromiso político firme, un aumento significativo en la financiación y garantizar el acceso universal a los tratamientos.
La directora ejecutiva de la Agencia de la ONU contra el sida (Onusida), Winnie Byanyima, afirmó que la posibilidad de garantizar que todas las personas puedan acceder a los tratamientos «no es un sueño, sino una decisión política». Sin embargo, la angoleña fue enfática al señalar que los avances alcanzados en estos 30 años están siendo amenazados por el aumento de las desigualdades y la reducción de la financiación internacional.
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, sostuvo que el objetivo de acabar con el sida en 2030 «todavía es posible», pero afirmó que requerirá replantear la prestación de los servicios de salud, fortalecer las organizaciones comunitarias y garantizar que los avances científicos lleguen a todas las personas «y no solo a quienes pueden pagarlos».
Según la presidenta de la Sociedad Internacional del Sida (IAS), la brasileña Beatriz Grinsztejn, unos nueve millones de personas aún no tienen acceso al tratamiento contra el VIH, lo que, a su juicio, evidencia la necesidad de acelerar los esfuerzos para cerrar las brechas de atención.
El director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Jarbas Barbosa, alertó de que varios países del Caribe financian más del 90 % de sus programas de VIH con recursos externos, una dependencia que los hace especialmente vulnerables a los recortes de la cooperación internacional. Según un informe divulgado este lunes por Onusida en el marco de la conferencia, los fondos para los países en desarrollo cayeron un 6 % el pasado año, hasta los 17.600 millones de dólares.
En 2025, se registraron más de 1,2 millones de nuevas infecciones por VIH y más de 570.000 muertes por enfermedades relacionadas con el SIDA, sin que el mundo alcanzara los objetivos globales. Sin medidas urgentes para cumplir las metas de 2030, el organismo prevé más de tres millones de nuevas infecciones para ese año.




