París.- El presidente de Francia, Emmanuel Macron, defendió este miércoles la necesidad de una mayor coordinación internacional entre Europa, Estados Unidos y China para corregir los desequilibrios globales que amenazan el crecimiento económico y la estabilidad financiera mundial. Durante la apertura de la denominada Cumbre Mundial de Convergencia para el Crecimiento, celebrada por videoconferencia, Macron afirmó que abordar los desequilibrios económicos es una responsabilidad compartida entre las economías con superávit y aquellas con déficit.
“El enfoque adecuado requiere una sincronización y coordinación absoluta entre Europa, China y Estados Unidos”, sostuvo el mandatario francés ante representantes de las principales economías del mundo. Macron advirtió que los desequilibrios económicos globales se han ampliado considerablemente en los últimos años, alcanzando niveles que no se observaban desde la crisis financiera internacional de 2007-2008.
Asimismo, señaló que la actual situación geopolítica está agravando estas tensiones económicas, incrementando los riesgos para la estabilidad financiera internacional. El jefe de Estado explicó que esta problemática ocupará un lugar prioritario en las próximas reuniones del G7 y del G20, donde se buscarán soluciones coordinadas entre las principales potencias económicas.
Según Macron, existe un consenso creciente sobre varios principios fundamentales para enfrentar la situación actual. Entre ellos destacó que los desequilibrios globales persistentes representan una amenaza para el crecimiento económico sostenible. También subrayó que la corrección de estas distorsiones debe involucrar tanto a los países con superávit comercial como a aquellos con déficit, mediante una estrecha cooperación entre Europa, Estados Unidos y China.
El mandatario insistió en que una corrección gradual y equilibrada de estos desequilibrios permitiría generar un crecimiento más estable y beneficioso para todas las economías. Macron reivindicó además el papel central del Fondo Monetario Internacional en la supervisión de los desequilibrios globales y en el seguimiento de las políticas económicas implementadas por los distintos países.
Advirtió que la falta de coordinación podría provocar ajustes económicos y financieros abruptos, con consecuencias negativas para los mercados internacionales y para millones de ciudadanos. “El reequilibrio bien calibrado de las economías sería un motor de crecimiento estable y sostenible a largo plazo”, afirmó.
El presidente francés reconoció que Europa debe incrementar su productividad y reforzar las inversiones para mejorar su competitividad en un escenario económico cada vez más exigente. Finalmente, Macron expresó su esperanza de que las discusiones internacionales permitan avanzar hacia una coordinación más efectiva entre las principales potencias económicas.
“La cuestión central es hasta dónde estamos dispuestos a llegar colectivamente para reequilibrar nuestros modelos de crecimiento y garantizar estabilidad y prosperidad para nuestros ciudadanos”, concluyó en vísperas de la próxima cumbre del G7 que se celebrará en Francia.


