Lima.- Una multitudinaria marcha recorrió este sábado las calles del centro histórico de Lima, así como otras ciudades peruanas, en protesta contra la candidatura presidencial de Keiko Fujimori, quien se enfrentará a Roberto Sánchez en la segunda vuelta electoral programada para el próximo 7 de junio.
Entre los grupos políticos que participaron destacó una comitiva del partido Ahora Nación, encabezada por su excandidato presidencial Alfonso López Chau y algunos diputados electos, quienes respaldan a Sánchez en la segunda vuelta y han cedido parte de su equipo técnico para apoyar su campaña.
Además, varias delegaciones del partido Juntos por el Perú, que representa a Sánchez, se unieron a la movilización contra el fujimorismo. Los manifestantes marcharon desde la Plaza San Martín, recorriendo diversas avenidas de la capital hasta llegar cerca al Congreso y luego finalizar en el Palacio de Justicia.
Con lemas como «Por justicia y libertad, Fujimori nunca más», «En costa, sierra y selva, Keiko No Va» o «abajo el pacto mafioso», los participantes expresaron su rechazo a la candidatura de Fujimori. Algunos manifestantes portaban una enorme bandera peruana, mientras que otros iban vestidos de rata o llevaban muñecos del animal para denunciar la corrupción y la impunidad.
Los participantes también rechazaron la opción de algunos excandidatos presidenciales, como el centrista Jorge Nieto, quienes han sugerido viciar el voto en segunda vuelta bajo el argumento de que tanto Fujimori como Sánchez representan una continuidad en la polarización política del país.
«Ni blanco ni viciado, Fujimori nunca más», exclamaron los manifestantes durante su recorrido por las calles del centro histórico de Lima. En otras ciudades peruanas, como Arequipa y Huancayo, también se realizaron marchas bajo el lema «Keiko No Va» en rechazo a la candidatura de Fujimori.
Horas antes de la marcha, Sánchez firmó un Compromiso por el Perú con organizaciones sociales, gremiales y políticas en el que manifestó su intención de dirigir un gobierno que enfrente la inseguridad ciudadana, la corrupción y el deterioro democrático, en caso de ganar la segunda vuelta a su rival Fujimori.
Las organizaciones sociales y políticas que firmaron el compromiso manifestaron que asumirán un voto vigilante a favor de la candidatura de Sánchez con base en la defensa de la democracia, los derechos humanos, la justicia social, la recuperación económica y la lucha frontal contra la corrupción.
El compromiso adoptado por Sánchez incluye la derogación de las llamadas leyes pro crimen, que impiden la lucha contra las economías ilegales; justicia y reparación para las víctimas del conflicto armado interno (1980-2000), las esterilizaciones forzadas denunciadas en el gobierno de Alberto Fujimori y de las protestas sociales de los últimos cinco años.


