Río de Janeiro.- Más del 52,7 por ciento de las exportaciones brasileñas a Estados Unidos no estarán sujetas a los recientes aumentos en los aranceles impuestos por el Gobierno de Donald Trump, según informaron fuentes oficiales este viernes.
Los gravámenes adicionales anunciados por EE. UU. la semana pasada afectarán al 23,1 por ciento de las ventas brasileñas en el mercado estadounidense, según los cálculos del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio.
Además, otro 24,2 por ciento ya estaba sujeto a aranceles sectoriales vigentes, según explicó la cartera en un comunicado.
Washington anunció este jueves aranceles adicionales del 12,5 por ciento para las importaciones de varios productos brasileños, alegando «esfuerzos insuficientes para combatir el trabajo forzoso».
Dichos gravámenes se suman al también arancel adicional del 25 por ciento anunciado la semana pasada sobre parte de las exportaciones brasileñas como sanción al país por supuestas prácticas comerciales «desleales».
Así, del total de las exportaciones brasileñas, un 16,5 por ciento quedará gravado con una tarifa acumulada del 37,5 por ciento, al combinarse los dos aranceles mencionados. Este arancel impactará, entre otros, máquinas y equipos, distintos tipos de madera, grasas y aceites, calzado, muebles y confecciones.
Un 4,7 por ciento de las exportaciones quedará sujeto únicamente al nuevo arancel del 12,5 por ciento, entre ellos minerales, productos de piedra y yeso, aceites esenciales, artículos de perfumería y pescados.
Y un 1,9 por ciento, encabezado por el azúcar, estará gravado exclusivamente con el arancel adicional del 25 por ciento.
El ministerio explicó que las nuevas sobretasas sustituyen el arancel temporal del 10 por ciento que Estados Unidos aplicaba desde febrero a importaciones de diversos países.
Entre los productos que permanecerán exentos de esos nuevos aranceles están el café, la carne, las aeronaves, el jugo de naranja, las frutas, diversos productos químicos y la mayor parte de la celulosa.
De acuerdo con la cartera, el endurecimiento de la política comercial estadounidense coincide con una desaceleración del intercambio entre los dos países. Tras alcanzar un récord de 40.400 millones de dólares en exportaciones en 2024, las ventas brasileñas a EE. UU. cayeron a 37.700 millones de dólares en 2025 y continuaron bajando este año.
En el primer semestre de 2026, las exportaciones brasileñas al mercado estadounidense sumaron 17.400 millones de dólares, un 13 por ciento menos que en el mismo período del año anterior, debido principalmente a la reducción de los embarques de petróleo y de productos de hierro y acero.




