Buenos Aires.- El médico legista Carlos Mauricio Cassinelli declaró este martes durante el juicio por la muerte del exfutbolista Diego Armando Maradona que éste presentaba signos compatibles con una insuficiencia cardíaca en sus últimos días de vida. Como coordinador de la Junta Médica Interdisciplinaria, Cassinelli sostuvo que dichos síntomas no fueron controlados adecuadamente por los profesionales responsables de su atención domiciliaria.
Cassinelli detalló: “Edema en miembros inferiores, diuresis abundante, ronquidos, falta de aire, signos de hipertensión y taquicardia son todos signos de alarma compatibles con una insuficiencia cardíaca que deberían haber sido controlados”. Además, explicó la marcada hinchazón que presentaba Maradona antes de su muerte como consecuencia directa de la insuficiencia cardíaca.
“Esta acumulación de líquidos eran signos secundarios a la insuficiencia cardíaca. El corazón no puede bombear la cantidad de sangre que le llega y el líquido comienza a desparramarse hacia otros lugares del cuerpo”, afirmó Cassinelli.
El exdirector de Medicina Legal de la Policía Científica coordinó una junta médica creada en 2021 a pedido de la Justicia argentina para analizar las circunstancias que rodearon la muerte del astro argentino. Según el testigo, la junta tuvo acceso a las historias clínicas del exjugador y elaboró un informe a partir del trabajo conjunto de más de 20 profesionales de distintas especialidades.
Cassinelli señaló que “no hubo un médico que estuviera a cargo de la evolución del paciente”, pese a que el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov figuraban como responsables de la internación domiciliaria. Maradona permaneció bajo ese régimen de atención entre el 11 y el 25 de noviembre de 2020, fecha en la que murió a los 60 años.
El perito sostuvo que los médicos conocieron algunos de los síntomas que presentaba Maradona, según mensajes de texto y audios incorporados al expediente judicial. A su juicio, ante esas señales debió realizarse al menos una evaluación presencial, una consulta con un especialista en medicina clínica o cardiología, o incluso disponer su traslado a un sanatorio para determinar su estado de salud.
“Un paciente con una miocardiopatía dilatada a causa del consumo de cocaína nunca más va a tener un corazón normal”, afirmó Cassinelli. El especialista agregó que la insuficiencia cardíaca podía encontrarse compensada, pero consideró que Maradona debió haber recibido la medicación indicada para tratar esa enfermedad crónica.
Dos médicos que atendieron al exfutbolista en una clínica privada antes de su fallecimiento declararon que había dejado de tomar un medicamento para la hipertensión poco tiempo antes de morir. Durante su declaración, Cassinelli también cuestionó el conocimiento que tenían los profesionales sobre los antecedentes médicos del exjugador.
“Creo que los médicos no conocieron o no se interiorizaron en todos los antecedentes que tenía el paciente”, manifestó el perito. Además de Luque y Cosachov, en el proceso son juzgados Nancy Forlini, médica y coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical; el psicoanalista Carlos Díaz; el médico Pedro Di Spagna; el coordinador de enfermeros Mariano Perroni, y el enfermero Ricardo Almirón. Todos están acusados del delito de homicidio simple con dolo eventual por las circunstancias relacionadas con la muerte de Maradona.




