Budapest.- Miles de simpatizantes del ex primer ministro Viktor Orbán se manifestaron este jueves en Budapest para protestar contra el Gobierno del conservador Péter Magyar, en una movilización convocada por el partido Fidesz bajo el lema «Detengan la tiranía».
La concentración tuvo lugar frente a la sede de la Presidencia, en el histórico Castillo de Buda, donde los asistentes expresaron su rechazo a las reformas constitucionales impulsadas por el Ejecutivo de Magyar, al considerar que debilitan el Estado de derecho.
El Fidesz, que gobernó Hungría durante 16 años consecutivos antes de perder las elecciones legislativas de abril, acusó al nuevo Gobierno de desmantelar las instituciones democráticas e instaurar un modelo de poder que calificó de autoritario.
El paquete de reformas presentado por el partido Tisza amplía las competencias de la Oficina Nacional Judicial y del Tribunal Supremo. Además, fija en 70 años la edad máxima para que un jurista pueda ser designado como juez del Tribunal Constitucional.
Las iniciativas también contemplan mecanismos que facilitarían la destitución del actual presidente, Tamás Sulyok, considerado un aliado político de Orbán, así como la creación de un organismo público para recuperar recursos presuntamente desviados por empresarios cercanos al anterior Gobierno.
Durante la manifestación, el expresidente János Áder, uno de los fundadores del Fidesz, aseguró que las enmiendas constitucionales representan «el derrumbe del Estado de derecho» y buscan remover de forma ilegítima al presidente Sulyok.
Los organizadores insistieron en que las modificaciones ponen en riesgo la independencia institucional y representan una concentración de poder por parte del nuevo Ejecutivo.
Por su parte, el Gobierno de Péter Magyar sostiene que las reformas buscan restaurar la democracia constitucional y corregir el deterioro institucional acumulado durante los años de administración de Viktor Orbán.
El Ejecutivo asegura que las medidas permitirán fortalecer la independencia judicial, combatir la corrupción y cumplir con las exigencias de la Unión Europea para recuperar los fondos comunitarios congelados.
Péter Magyar llegó al poder tras obtener una amplia victoria electoral con su partido Tisza, poniendo fin a 16 años de hegemonía del Fidesz.
Su administración prometió reemplazar a altos funcionarios nombrados durante la gestión de Orbán, fortalecer las instituciones democráticas y acercar nuevamente a Hungría a los estándares exigidos por Bruselas.




