Santo Domingo.-
El Ministerio de Educación (MINERD) informó que mantiene la suspensión de la docencia para el próximo jueves en las provincias y regionales educativas declaradas bajo alerta amarilla. Esta medida preventiva se adopta ante la persistencia de condiciones meteorológicas adversas, asociadas a una vaguada. Simultáneamente, se levanta la suspensión en las demarcaciones que se encuentran en alerta verde.
Las provincias específicas bajo alerta amarilla son Monseñor Nouel, San José de Ocoa, San Cristóbal, Santiago Rodríguez y Puerto Plata, según los informes de los organismos de protección civil.
La decisión fue coordinada con los organismos de emergencia nacionales, en respuesta a los pronósticos que advierten sobre lluvias intensas, tormentas eléctricas y posibles inundaciones en diversas zonas del país.
La cartera educativa exhortó, además, a los directores regionales, distritales y de centros educativos a mantener una vigilancia constante sobre la evolución de las condiciones climáticas. Se les instó a suspender la docencia de manera preventiva en aquellas localidades que, aun estando en alerta verde, presenten riesgos específicos.
Estos riesgos comprenden centros ubicados en zonas de difícil acceso, áreas vulnerables a inundaciones, comunidades adyacentes a ríos y cañadas con posibilidad de crecidas, y planteles con afectaciones estructurales que puedan comprometer la seguridad de la comunidad educativa.
La institución enfatizó que estas acciones tienen como objetivo primordial salvaguardar la integridad de toda la comunidad educativa, priorizando la prevención frente a cualquier emergencia que pudiera surgir a causa de las lluvias.
El ministerio hizo un llamado a la ciudadanía a permanecer atenta a los boletines oficiales emitidos por las autoridades competentes y a acatar las recomendaciones de los organismos de protección civil. Se recomendó evitar desplazamientos innecesarios en zonas vulnerables y tomar las precauciones pertinentes ante eventuales inundaciones.
El MINERD aseguró que mantendrá un seguimiento continuo de la evolución de las condiciones meteorológicas, en estrecha coordinación con los organismos competentes, para adoptar las medidas adicionales que la situación demande.


