BEIRUT.- La cifra de muertos por la ofensiva israelí contra el Líbano ha superado los 4.000 fallecidos desde el pasado 2 de marzo, luego de que el Ministerio de Salud Pública libanés reportara 83 nuevas víctimas durante los ataques registrados el viernes.
El Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria informó que el balance acumulado de la ofensiva israelí contra territorio libanés asciende a 4.057 muertos y 12.121 heridos hasta el 20 de junio. La mayoría de los ataques se han concentrado en el sur y este del país.
Entre las víctimas registradas en la última jornada figuran tres niños. Las localidades de Nabatiyeh y Harouf fueron de las más afectadas, con 17 y 10 fallecidos, respectivamente, según el reporte oficial de las autoridades sanitarias libanesas.
El Ejército libanés confirmó que entre los fallecidos se encuentra un sargento que murió a causa de las heridas sufridas durante un ataque en la localidad de Touline, en la región de Marjayoun, al sur del país.
Además, otro soldado libanés perdió la vida este sábado tras un ataque israelí mientras transitaba por una carretera de una zona meridional. Las autoridades indicaron que el número de víctimas podría aumentar debido a la continuidad de la escalada militar.
Los ataques se producen pese a la entrada en vigor de una tregua entre Israel y el grupo chií libanés Hizbulá, que confirmó su adhesión al nuevo alto el fuego anunciado por los mediadores.
Sin embargo, Hizbulá aseguró haber lanzado un ataque durante la madrugada contra tropas israelíes que intentaban infiltrarse en las colinas de Ali al Taher, en el sur de Líbano.
El grupo afirmó que Israel mantiene ataques contra civiles y advirtió que responderá ante cualquier intento de ocupar territorio libanés, aunque aseguró que continuará respetando el acuerdo de cese de hostilidades.
La tregua representa el primer anuncio oficial de una de las partes involucradas, después de que medios israelíes y estadounidenses informaran sobre el inicio del alto el fuego mediante fuentes oficiales.



