Washington D.C.- El senador Markwayne Mullin, nominado por el expresidente Donald Trump para encabezar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), se comprometió este miércoles ante el Senado a que las agencias migratorias no realizarán allanamientos en viviendas o centros de trabajo sin una orden judicial. Esta declaración se produjo durante su audiencia de confirmación.
Mullin marcó una clara distancia con prácticas previas, asegurando que el ingreso a propiedades sin autorización judicial solo se permitiría en casos excepcionales, como la persecución inmediata de un sospechoso. Su postura surge en respuesta a las denuncias sobre directrices internas que, según se ha reportado, facilitaron operativos sin orden previa durante el último año. La exigencia de respetar las órdenes judiciales ha sido un punto clave impulsado por legisladores demócratas, en un momento en que el presupuesto del DHS permanece parcialmente cerrado desde el 14 de febrero, en medio de negociaciones bipartidistas.
En su comparecencia, el senador también abordó su enfoque hacia las denominadas ciudades santuario. A diferencia de otros funcionarios de la administración, Mullin expresó su intención de buscar el diálogo con autoridades locales, incluyendo alguaciles y jefes de policía, para coordinar acciones y comprender sus limitaciones. Asimismo, indicó que, de ser confirmado, priorizará la persecución de delincuentes peligrosos sobre operativos migratorios masivos en comunidades, aludiendo a intervenciones recientes como las observadas en Mineápolis. Respecto a la construcción de centros de detención del ICE, subrayó la importancia de la consulta con las comunidades afectadas.
Uno de los momentos más destacados de la audiencia fue cuando Mullin se refirió a declaraciones pasadas sobre Alex Pretti, un manifestante fallecido durante protestas contra redadas migratorias, a quien había calificado de “un individuo trastornado” y “alguien que iba a causar el máximo daño”. El nominado reconoció que sus comentarios fueron inapropiados. “Probablemente debería haberme retractado de esas palabras. No debí haber dicho eso”, afirmó ante el senador Gary Peters.
La propuesta de Mullin para sustituir a Kristi Noem, quien fue destituida a principios de marzo, se enmarca en un contexto de creciente presión política sobre la política migratoria del Gobierno y el funcionamiento de sus agencias.


