Moscú.- El primer ministro de Moldavia, Alexandru Munteanu, anunció este viernes su dimisión tras sostener la víspera una reunión con la presidenta moldava, Maia Sandu. La decisión se da en medio de críticas por la incapacidad del gobierno para sacar al país de la crisis económica que atraviesa.
En un mensaje publicado en su cuenta personal de redes sociales, Munteanu escribió: “Hoy finalizo mi mandato como primer ministro”.
Munteanu aceptó el cargo con gran responsabilidad y con la firme convicción de que podía contribuir a mejorar las condiciones del país. Sin embargo, en un momento dado comprendió que ya no podía ejercer su mandato según los principios y creencias que le son propios.
“En el instante en que me di cuenta de que ya no podía cumplir mi deber como primer ministro con la integridad y las convicciones que tengo, decidí renunciar”, añadió Munteanu.
Aseguró que seguirá sirviendo a su país “en cualquier función que desempeñe, independientemente de dónde viva o de las responsabilidades que tenga, ya sea en el sector público o privado”.
“Creo firmemente que el deber para con la patria no está ligado a un cargo específico, sino al compromiso que mantenemos”, indicó.
Según trascendió este jueves en el canal de Telegram de información política Casa de Nebuni, Munteanu sostuvo “acaloradas discusiones” durante una reunión con Sandu la víspera. Los rumores sobre su posible dimisión comenzaron en mayo pasado, cuando la presidenta negó cualquier posibilidad de renuncia.
El Gobierno de Munteanu ha recibido duras críticas por parte de la ciudadanía en la última encuesta realizada por IMAS en febrero. Según Unimedia, casi el 40 % de los encuestados otorgó bajas calificaciones al jefe del gobierno, mientras que el resto estimó que el Gabinete no aportó ningún cambio significativo.
Según informes recientes, Munteanu gestiona parte de sus negocios a través de un abogado chipriota sancionado internacionalmente tras la invasión rusa de Ucrania.




