Nueva York.- La ciudad de Nueva York ha puesto en marcha un paquete de nuevas regulaciones con el objetivo de controlar la proliferación y permanencia de los cobertizos en las aceras. Estas medidas buscan limitar la extensión de dichas estructuras y fortalecer la aplicación de la ley contra los propietarios que las mantengan indefinidamente.
El alcalde Zohran Mamdani presentó los cambios el pasado viernes frente a Highbridge Gardens en El Bronx, un complejo de la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York (NYCHA) donde, según Gothamist, más de 4,100 pies lineales de cobertizos han estado instalados por más de cinco años.
Según explicó el alcalde, los cobertizos en las aceras cubren una extensión de más de 380 millas de calles, equivalente a 7,500 manzanas. Algunos de estos han permanecido en pie por más de 15 años, una situación atribuida a “regulaciones obsoletas que facilitan dejar un edificio en mal estado que solucionar los problemas reales”. Mamdani enfatizó: “Estamos analizando cada norma y regulación que tenemos para responder a la pregunta: ‘¿Es esto necesario para la seguridad de los neoyorquinos?’. Y si la respuesta es no, entonces merece ser modificada”.
Actualmente, un cobertizo debe extenderse al menos la mitad de la altura del edificio en reparación, lo que permite que en una torre alta la estructura pueda ocupar decenas de pies del espacio público circundante. No obstante, a partir de agosto, los cobertizos estarán limitados a 39 pies desde la fachada del edificio, sin importar su altura. Esta nueva disposición, según el alcalde, reducirá “significativamente la cantidad de aceras y espacios verdes que se consumen”, especialmente en los campus de NYCHA, donde los edificios son altos y los residentes comparten áreas abiertas.
Adicionalmente, la Gran Manzana reforzará la aplicación de la ley contra los cobertizos que permanecen en funcionamiento por un tiempo excesivo. Una nueva normativa del Departamento de Edificios permitirá a la agencia sancionar a los propietarios por esta práctica y exigirá actualizaciones públicas sobre el estado de los cobertizos cada 90 días.
En relación con las inspecciones de fachadas, los edificios en buen estado de menos de 40 años verán una modificación en la frecuencia: pasarán de inspecciones obligatorias cada cinco años a cada 12 años, con controles visuales abreviados cada tres años. Ahmed Tigani, Comisionado de Edificación, aclaró que este ajuste se fundamenta en un análisis de 18 meses que abarcó decenas de miles de inspecciones de fachadas.
Actualmente, la ciudad de Nueva York cuenta con casi 8,000 cobertizos de aceras activos, una cifra que representa aproximadamente 1,000 menos que hace cinco años.




