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Gobernadora Hochul designa a la Fiscalía General como fiscalía especial para supervisar el caso
NUEVA YORK.– La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, y la fiscal general del estado, Letitia James, ofrecerán este viernes una actualización sobre la investigación de las denuncias presentadas por una estudiante que afirma haber sido víctima de una agresión sexual grupal en una casa de fraternidad de la Universidad de Cornell.
Hochul anunció el jueves que designó a la oficina de la fiscal general James como fiscalía especial para supervisar la investigación, después de señalar que había perdido la confianza en la capacidad del fiscal del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, para continuar al frente del caso.
La investigación original fue cerrada en 2024 sin que se presentaran cargos. Sin embargo, el caso volvió a cobrar relevancia después de que la mujer presentara el mes pasado una demanda civil contra varios miembros de la fraternidad, la universidad, la fraternidad Chi Phi y otras partes.
Tras la presentación de la demanda, Van Houten reabrió la investigación. El fiscal ha enfrentado cuestionamientos sobre el manejo de la pesquisa inicial y las razones por las que fue cerrada sin cargos.
La oficina de la fiscal general supervisará ahora las pesquisas y, si la evidencia lo justifica, podrá presentar el caso ante un gran jurado, según informó Hochul.
“La joven que está en el centro de este caso merece saber que se examinarán todos los hechos y que se buscará justicia”, afirmó la gobernadora en un comunicado.
Hasta última hora del jueves, los mensajes enviados a la oficina de Van Houten en busca de comentarios no habían recibido respuesta.
Denuncia presentada como Jane Doe
La mujer aparece identificada como Jane Doe en los documentos judiciales. Según la demanda, informó a la policía del campus en noviembre de 2024 que había sido víctima de una agresión.
Posteriormente, relató el incidente a investigadores internos de Cornell como parte del proceso disciplinario de la universidad.
La demanda sostiene que la mujer recibió drogas y alcohol hasta quedar parcial o totalmente incapacitada y que posteriormente habría sido sometida a actos sexuales por varios hombres.
El documento judicial también alega que uno de los hombres habría enviado mensajes a otros integrantes de la fraternidad para advertirles sobre la situación y, presuntamente, invitarlos a participar.
Demandados niegan las acusaciones
Los abogados de al menos dos de los hombres incluidos en la demanda han rechazado que sus clientes hayan participado en una agresión sexual.
Uno de los abogados aseguró que su cliente no tocó a la mujer.
La agencia The Associated Press informó que sus intentos de contactar a los demás hombres señalados o a sus representantes no habían tenido éxito.
Crece la presión sobre Cornell
El caso ha provocado una intensa controversia en el campus de Cornell, una de las universidades de la Ivy League, y ha generado cuestionamientos sobre la respuesta de la institución ante las denuncias de agresión sexual.
La nueva investigación estatal también vuelve a poner el foco en la manera en que las autoridades locales y las universidades manejan las denuncias de violencia sexual, especialmente cuando no se presentan cargos en las etapas iniciales de una investigación.
La Fiscalía General deberá determinar ahora si existen elementos suficientes para continuar con acciones judiciales y, de ser necesario, presentar las pruebas ante un gran jurado.




