Karachi.- Ocho personas han fallecido y varias más resultaron heridas en enfrentamientos con la Policía frente al consulado de Estados Unidos en Karachi. Los choques se desataron cuando cientos de personas de la comunidad chií comenzaron a confrontar a los agentes, según confirmó a EFE Azeem Khan, portavoz del servicio de ambulancias y rescate Fundación Edhi.
Khan detalló que los cadáveres de las víctimas ya han sido trasladados al Hospital Civil de Karachi.
La violencia se desencadenó cuando la enardecida multitud intentó romper el perímetro de seguridad del recinto diplomático para asaltarlo. Los manifestantes protestaban contra una operación conjunta de fuerzas estadounidenses e israelíes en Irán.
Según fuentes policiales, las fuerzas de seguridad y paramilitares se vieron obligadas a emplear gases lacrimógenos y cargas con porras en un intento por dispersar a los manifestantes, quienes portaban retratos del clérigo iraní de 86 años y coreaban consignas contra Washington y Tel Aviv.
Este estallido de violencia civil añade un nuevo foco de desestabilización para el Gobierno de Islamabad.
Pakistán, que alberga a una de las comunidades chiíes más grandes del mundo (cerca del 20 % de su población), observa con preocupación cómo la onda expansiva del conflicto en Oriente Medio se propaga en sus propias calles.
El asedio al consulado estadounidense se produce en un momento en que las autoridades paquistaníes se encuentran en estado de alerta máxima y con los recursos al límite, debido a la “guerra abierta” fronteriza que el país libra simultáneamente contra el Gobierno talibán en el vecino Afganistán.




